Ministro del Interior. Rogelio Frigerio pidió "paciencia" a quienes crucen a Chile a ver al Papa por las demoras: "Encontramos una fuerte desinversión en las fronteras", afirmó en su paso por Uspallata para supervisar el operativo.

 

La herida abierta frente a la decisión del papa Francisco de no venir a su país natal y ni siquiera haberle puesto fecha a un posible regreso, mientras se dispone a realizar su sexto viaje a América latina, sumó ayer un nuevo lamento. El vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, Jorge Oesterheld, afirmó que "es un poco doloroso" que el papa Francisco "pase por arriba nuestro y aterrice del otro lado", en referencia a Chile, donde el próximo lunes iniciará una visita de tres días.

Oesterheld, consideró "doloroso" que Bergoglio sobrevuele Argentina sin pisar suelo del país. "Nos cuesta a los argentinos digerir esto pero tenemos que tener confianza en que en cuanto él pueda va a venir a Argentina, vamos a tener su presencia y su palabra", declaró a la radio Mitre.

"Está esperando el momento, tiene una agenda complicada", agregó el vocero episcopal.Consideró además que "hay mucho ruido en torno a la figura del Papa", en alusión al comunicado en el que los obispos argentinos criticaron a quienes pretender erigirse en voceros o representantes del Pontífice.

"Eso impide que lo importante que tiene el Papa para transmitirnos llegue a la gente. Nos pareció necesario aclarar algunas cosas, porque hay mucha gente que se atribuye representaciones del Papa que no son reales", señaló.

Por su parte, el obispo castrense Santiago Olivera señaló que el Papa "es un lujo y los argentinos deberíamos darnos cuenta de que es un referente mundial y un líder en el sentido más hondo". "El Papa sabe los momentos y la oportunidad. Tiene una referencia y una vida evangélica indiscutible, y está preocupado por todo el mundo, no solamente por Argentina", subrayó a Radio 10.

Finalmente, y por segunda vez desde su consagración como pontífice, el papa Francisco sobrevolará Argentina el próximo lunes, en su camino hacia Chile, y enviará un telegrama al presidente Mauricio Macri, tal como indica el protocolo vaticano a propósito del paso por el espacio aéreo de un país.

"Debemos pasar sobre la Argentina, por lo tanto debe enviar un mensaje y entonces será un telegrama interesante", afirmó ayer el vocero papal Gerg Burke, al anunciar los detalles de la visita que Jorge Bergoglio hará entre el lunes próximo y el 21 de este mes a Chile y luego a Perú.

De esta forma, Burke confirmó que el vuelo AZ4000 de Alitalia, pasará por Argentina antes de aterrizar en Santiago de Chile a las 20.10 locales, según el programa oficial.

El sobrevuelo por Argentina se confirmó recién en las últimas horas, según supo Télam, cuando la compañía aérea pidió a las autoridades chilenas el permiso de ingreso a su país a través de la frontera norte, pasando a la altura de Antofagasta. Un primer plan de vuelo presentado el 22 de diciembre pasado para la aeronave con matrícula EI-DBL que transportará 101 pasajeros no incluía el sobrevuelo del espacio aéreo del país.

En los meses previos, el Vaticano había llegado a considerar la posibilidad de una pequeña escala del pontífice en alguna provincia cordillerana para celebrar una misa con sus compatriotas, pero esa posibilidad fue luego descartada.

Así, el pontífice volverá a sobrevolar su país natal por segunda vez desde que fue elegido papa en 2013, luego de la ocasión en la que, el 10 de julio de 2015, pasó por el espacio aéreo nacional en su ruta desde Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, hacia Asunción del Paraguay.

"Al sobrevolar la amada patria argentina para dar comienzo a mi visita pastoral a Paraguay, me alegra enviar un cordial saludo a vuestra excelencia, expresando mi cercanía y afecto a esta querida nación, para la que pido al señor copiosas gracias que le permitan progresar en los valores humanos y espirituales, acrecentando el compromiso por la paz y la justicia", había escrito entonces en su mensaje Jorge Mario Bergoglio a los argentinos.