El Gobierno nacional lanzó ayer un blanqueo de capitales para captar dólares que podrán ser canalizados a través de dos títulos cuya suscripción será destinada a desarrollar el mercado inmobiliario y el sector energético, sin penalidades tributarias ni cambiarias. La iniciativa, propiciada por el Poder Ejecutivo, será enviada hoy al Congreso en un proyecto en el que se detallarán las características de los instrumentos.
El anuncio fue realizado por parte del equipo económico en una conferencia de prensa que se realizó en la sede de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Allí, se presentaron el ministro de Economía, Hernán Lorenzino; el viceministro, Axel Kicillof; la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont; el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray y el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
"El objetivo es movilizar recursos ociosos", subrayó el ministro de Economía, quien además precisó que el plan queda circunscripto a quienes "tienen dólares no declarados".
El blanqueo propuesto se realizará a través de la compra de dos bonos nominados en dólares: el CEDIN y BADE. Estos dos instrumentos formarán parte del Régimen de Exteriorización Voluntaria de Capitales, cuya suscripción añade una serie de beneficios legales.
Por su parte, Echegaray precisó que las divisas que en la actualidad no se encuentran declaradas y que sean volcadas a los instrumentos impulsados por el Gobierno, estarán "eximidas del pago de todos los impuestos", quedan "liberados de sanciones por la Ley Penal Tributaria y la Ley Penal Cambiaria" y durante este año sus titulares no deberán presentar declaraciones juradas rectificatorias.
Echegaray subrayó que "a diferencia de otras exteriorizaciones, este plano no tiene una vocación recaudatoria", y detalló que quedan excluidos de la posibilidad de acogerse al nuevo sistema aquellos que incurrieran en lavado de activos y financiamiento de actos de terrorismo, los querellados o imputados penalmente, los judicialmente quebrados, así como los funcionarios públicos y sus familiares de todos los poderes y todos los niveles.
El Certificado de Depósitos para el Sector Inmobiliario (CEDIN) es un bono en dólares que apunta a incentivar el mercado inmobiliario afectado por el cepo cambiario. Tendrá poder cancelatorio de obligaciones en dólares, es nominativo al portador y será endosable. Su presentación se podrá hacer en cualquier entidad bancaria del país para recibir a los pocos días un certificado de depósito nominal. Por su parte, el Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BADE), también en dólares, estará destinado a financiar inversiones en el sector energético. Tendrá una versión registral y otra física y será tanto para grandes empresas como para ahorristas. Se emitirá únicamente en láminas de 100, 1.000 y 10.000 dólares, pagará un interés del 4% semestral y vencerá en el año 2016 con cotización en el mercado de capitales .
La adhesión se realizará a través del depósito del dinero en una cuenta bancaria y, a cambio, la entidad le entregará el Certificado que se elija. Luego, el dinero quedará depositado en un fideicomiso en el Banco Central con un encaje de 100 por ciento.
Los que ingresen al blanqueo quedarán eximidos del pago de todos los impuestos, incluidos el de débito y crédito que deriven de la acreditación bancaria. A su vez, quedarán liberados de sanciones por la Ley penal tributaria y la Ley penal cambiaria. Asimismo, se aclaró que no se deberán presentar declaraciones juradas rectificativas y se formalizará el ingreso de los fondos en las presentaciones de 2014.
Quienes deseen invertir en los nuevos instrumentos tendrán "hasta tres meses" para incorporar dólares al circuito fiscal, sin penalidades, luego de que resulten promulgados los proyectos de ley que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso. Sin embargo, el titular de la AFIP; Ricardo Echegaray admitió que el plazo podría prorrogarse.
Están habilitados para incorporarse al régimen todas aquellas personas físicas y jurídicas con fondos en el exterior o en el país, acreditados al 30 de abril de 2013. Podrán entrar tanto aquellos que estén inscriptos (número de CUIL ó CUIT) como los que no lo estén, aunque estos últimos deberán realizar previamente el trámite de inscripción ante AFIP. Los inscriptos deberán presentar declaraciones juradas de Bienes Personales y Ganancias hasta el 31 de mayo de este año.
Los funcionarios públicos y sus familiares no podrán anotarse en el blanqueo, como así tampoco aquellas personas con causas judiciales tributarias en curso.

