Buenos Aires, – La justicia de La Rioja sobreseyó y liberó a Ricardo Javier Ocampo, conocido como Maestro Amor, quien estuvo seis meses y medio en prisión, por considerar que el delito de corrupción de menores de edad, presentada con denuncias de abuso sexual, había prescripto.

La noticia sorprendió en la provincia ya que su detención había sido ratificada en varias ocasiones a través del rechazo de recursos presentados por la defensa.

‘Quienes me denunciaron me hicieron un bien, lo que me llevo es muy fructífero‘, dijo Ocampo al quedar en libertad, lo que se concretó anoche.

La resolución fue tomada por el juez de Instrucción Alejandro Arce, quien sobreseyó en forma definitiva a Ocampo en la causa en que se le imputaba el delito de corrupción agravada de menores de edad.

El hecho denunciado habría ocurrido en 1998, según denunció un joven cuya identidad no se dio a conocer.

El juez Arce consideró que ‘han transcurrido más de doce años de la causa en la que se lo acusa, es por eso que la acción penal se extinguió‘. Por esa razón, Ocampo obtuvo la libertad absoluta y ‘en nuestra jurisdicción no podrá ser juzgado nuevamente‘ por el mismo caso, agregó.

La resolución fue firmada alrededor de las 20 de ayer por Arce, precisó el magistrado hoy a medios locales, tras lo cual dispuso la libertad inmediata de Ocampo

Seguidores del Maestro Amor, como se lo conoce, se reunieron en cercanas de la cárcel local para esperar su salida.

Ocampo dijo al salir que tenía ‘una sensación de amor y compasión. Hice relación con mucha gente adentro, formamos una familia. Es lindo salir de un lugar como este‘, en referencia al Servicio Penitenciario.

Ocampo quedó detenido el 15 de setiembre pasado, luego de que su supuesta vctima denunciara que haba abusado sexualmente de él y otros dos menores de edad, cuando viva en La Rioja y daba clases de Kung Fu en la casa del joven. Sin embargo, las otras dos supuestas víctimas nunca se presentaron a la justicia para fortalecer la denuncia, mientras el joven declaró y se sometió a pericias psiquiátricas, procedimiento a los que no accedió el supuesto victimario.

El joven haba denunciado que Maestro Amor deca a sus alumnos que ‘era Dios y que deban permitir que los penetrara su luz divina. Deca ’yo soy el maestro, confen en mi’ y que no deban contarle nada a sus padres, ya que para los adultos la sexualidad era algo perverso‘.

De esta forma, consiguió someterlos sexualmente, dijo el denunciante, tanto a él como a sus compañeros.
Finalmente, los menores de edad dejaron de asistir a sus clases, pero Ocampo ‘continuó viviendo en la casa que el denunciante comparta con sus padres‘.

Según trascendió, Ocampo visitara a algunos conocidos en La Rioja, su provincia natal, para regresar inmediatamente a la Comunidad Meditazem, que fundó en la provincia de Catamarca, donde fue procesado por cargos similares y también quedó libre de culpa y cargo