La jueza federal María Eugenia Capuchetti sobreseyó al senador de la UCR por La Pampa Juan Carlos Marino, que había sido acusado de acoso sexual por una empleada de planta permanente del Congreso, indicaron fuentes judiciales a Infobae.

Según la jueza, "de la lectura de la causa revela que las diligencias ordenadas no han conducido a recolectar elementos de prueba ciertos y evidentes que dieran pie a sospechas respecto de la supuesta actuación de Marino (y los funcionarios legislativos Carlos) Fiorda y (Juan Carlos) Amarilla, donde se vieran involucrados en un hecho de agresión u acoso sexuales o laboral por el que Guebel resultare ser víctima".

La magistrada también dispuso quitarle la consigna policial a la mujer  "en atención al desinterés señalado por Guebel al momento de otorgársele un botón antipánico y no evidenciándose la necesidad de continuar con la consigna policial asignada a su domicilio".

El caso surgió en diciembre pasado cuando una empleada de planta permanente del Senado de la Nación denunció al legislador Marino por acoso sexual y había sido vinculado a una serie de mensajes de WhatsApp en donde –dijo- "me enviaba videos alusivos al sexo".

La denunciante también habló de un encuentro en donde el senador "directamente me tocó los pechos, y me preguntó cuándo íbamos a tomar un café, que aguardara su llamado que en cualquier momento nos veíamos. También me dijo que me manejara con su jefe de despacho, Pedro Fiorda…". A esa persona también la acusó de haberla forzado ("me tomó de los brazos con fuerza y me introdujo su lengua dentro de mi boca con violencia, yo intenté separarlo, pero no lo logré").

Al analizar el caso, la jueza afirmó que el teléfono celular aportado por Guebel (y que fuera analizado por especialistas técnicos del Centro de Investigaciones Judiciales del MPF-CABA) "arrojó que no existían mensajes de texto ni de WhatsApp, ni videos y/o audios, relacionados con los contactos de Marino y Fiorda que tuvieran alguna connotación sexual".