Buenos Aires, 19 de octubre.- Insólito final para el caso de la boa perdida en Banfield. Luego de cuatro días de intensa búsqueda que incluyó la utilización de perros de rastreo y denuncias de desaparición de las mascotas de vecinos de la zona, finalmente la serpiente apareció en la casa del propietario, escondida detrás de un ropero.
"Estaba enroscada en la parte de atrás de un ropero", precisó uno de los especialistas que colaboraba en la búsqueda. Además, aclaró que el animal "no puede estar en cautiverio" y que por eso será trasladada al Parque Pereyra Iraola.
"Una serpiente no es una mascota y las personas muchas veces no se dan cuenta del riesgo que significa tener un reptil en una casa", dijo por su parte el director de Antropozoonosis del municipio, Eduardo Rainés.
