Aunque reconoce que es un momento de ‘dolor y angustia’, asegura que con cada instante que pasa crecen las expectativas por encontrar con vida a sus padres, el matrimonio de sanjuaninos desaparecidos tras la fatal explosión del martes pasado en un edificio rosarino.
Mientras ayer continuaban las tareas de rescate tras la explosión, a Eduardo Daniel Pennice se lo escuchaba lúcido y con fortaleza. Hace tres semanas había visto por última vez a sus padres en Buenos Aires, los sanjuaninos Juan Natalio Pennice y Ana Rizzo, que por estas horas integran la lista de desaparecidos tras la tragedia que dejó un saldo de diez muertos confirmados y otros tres que intentan recuperar de los escombros.
‘Suponemos y tenemos esperanzas de que los encuentren en el subsuelo del edificio, en la zona de cocheras’, cuenta Eduardo sin desconocer que por estas horas ha perdido la noción del tiempo.
‘El sector de las cocheras del edificio es la zona de más difícil acceso, pero ahora están logrando remover los escombros. Los rescatistas han logrado introducir cámaras y han podido observar autos, además de escuchar alarmas prendidas. Los equipos de audio que han introducido entre los escombros detectan sonidos en señal de respuestas. Creen que no se trata de sonidos aleatorios (azarosos). Eso te da esperanza’, cuenta Eduardo, en contacto telefónico desde Rosario con DIARIO DE CUYO.
Tras recordar que el mismo día de la explosión llegó a Rosario, cuenta cómo ‘las horas pasan y uno no se da ni cuenta. Es muy poco lo que puedo llegar a dormir. De todos modos, pese al dolor y la angustia, es extraordinario como se ha organizado la ayuda para víctimas y familiares, que reciben contención de la gente y varias ONG’.
Eduardo describió que el día de la explosión estaba en Buenos Aires, en la cervecería donde trabaja. ‘Entré a mirar los diarios digitales por internet y me enteré de la noticia’, cuenta el hijo de los sanjuaninos desaparecidos. Ni bien supo que había explotado el edificio viajó a Rosario, donde también se encuentran sus dos hermanos: Leonardo (que vive en esa ciudad santafecina) y Sandra (que vive en Formosa).
Ayudándolo, hay unos cuantos familiares, incluyendo a los que viajaron desde San Juan. ‘Además de mis hermanos, están conmigo sobrinos, primos y familiares de San Juan. Otros, vienen en camino’.
Entre los parientes sanjuaninos que se encuentran en la ciudad santafecina está Mauricio Oliva. Su madre es hermana del desaparecido Juan Natalio, mayor de 70 años y oriundo de la Villa del Carril. ‘En estos momentos todos los familiares estamos frente al edificio que explotó. Nos recomiendan que estemos en un hospital que está a unas cuadras de acá porque ahí están dando partes cada una hora aproximadamente. Pero la gente no hace caso. Muchos quieren estar en el lugar de la tragedia’, cuenta Mauricio desde Rosario a DIARIO DE CUYO.
Además de Mauricio, viajó de San Juan a Rosario Guillermo Vila, hijo de la hermana menor de Juan Natalio. ‘Mientras que tres hijos de una hermana fallecida (del sanjuanino desaparecido) están viajando desde San Juan a Rosario’, precisó Mauricio ayer por la tarde.
‘Las primeras 24 horas fueron terribles. No caés que es algo que te pueda estar pasando. Hay mucho nerviosismo. Cada vez que aparece un bombero es un momento de gran desesperación por parte de los allegados de la gente desaparecida’, según Mauricio.
‘De todas maneras nos sentimos muy contenidos. Recibís ayuda desde los psicólogos hasta del pibe que te da agua, comida o café. Desde que llegué a Rosario prácticamente no gasté en comida. Todos tratan de brindarte contención’, concluyó.

