El exvicepresidente de la Nación, Amado Boudou, aumentó el gasto de sueldos del Senado en más de 700 millones de pesos, incorporó más de dos mil contratados durante los últimos meses de su gestión y pasó a planta permanente a otros 1.300 empleados, según el informe de la auditoría que encargó la actual titular de la Cámara alta, Gabriela Michetti.

Según los resultados del estudio que Michetti encargó en diciembre del año pasado a la Universidad de Buenos Aires y que fueron dados a conocer ayer, la gestión de Boudou dejó de pagar casi todas las cuentas del último año de su gestión, como los pasajes de avión de Aerolíneas Argentinas, las cuentas de luz, gas y televisión por cable y dejó una deuda de 126 millones de pesos.

Desde la Presidencia de la Cámara indicaron que se canceló casi la totalidad de la deuda con la aerolínea de bandera, que alcanzaba los 58 millones de pesos.

Por otro lado, la administración de Michetti reconsideró 615 de las 2.035 rescisiones de contrato hechas a fines del año pasado, pero las reincorporaciones se concretaron en planta temporaria y con reducción de una a tres categorías.

También se cancelaron más de 300 comisiones de servicio de empleados jerárquicos cuyos sueldos eran pagados por el Senado aunque prestaban labores en otras reparticiones públicas. Asimismo, se encontró que cinco empleados por la Cámara alta vivían en el exterior.

La plantilla laboral fue reducida en un 35 por ciento y se prevé la reducción de un porcentaje similar de los cargos políticos. Lo que implicará un ahorro estimado en 651 millones de pesos al año.

El estudio también encontró sobreprecios en algunas contrataciones. Según el informe, se abonaba más de 7.000 dólares por la transmisión a través de streaming de la señal de Senado TV. Por esa licitación, hecha nuevamente a principios de año, se pagan actualmente 1.200 dólares.