La presidenta Cristina Fernández de Kirchner ingresó anoche a la Fundación Favaloro en la ciudad de Buenos Aires para realizarse una nueva neuroimagen de control que tiene por objetivo evaluar su evolución, al cumplirse ayer un mes de la operación a la que fue sometida.
Según un comunicado del Hospital Universitario de la Fundación difundido ayer por la tarde, la presidenta, quien ingresó a la clínica apenas pasadas las 21.15, ‘se realizará esta noche (por ayer) una nueva neuroimagen de control‘, para evaluar su evolución de la cirugía realizada el 8 de octubre último. El informe médico se distribuirá hoy por la mañana, consignó el comunicado.
La presidenta fue intervenida quirúrgicamente con éxito hace un mes para evacuar un hematoma subdural crónico diagnosticado por su equipo médico, en el Hospital Universitario de la Fundación Favaloro. Tras la detección del hematoma en el cráneo, previamente el equipo médico había recomendado a la mandataria un reposo por 30 días, pero poco después se optó por la intervención quirúrgica, que resultó exitosa.
La mandataria ingreso al centro de salud en la parte trasera de un automóvil marca Audi, por el estacionamiento de la calle Venezuela, escoltada por motos y autos de la Policía y personal de seguridad.
Al decidirse que el informe se difunda hoy, se posterga 24 horas la expectativa sobre si la mandataria está en condiciones de recibir el alta y retomar su cargo la semana próxima. El último parte de los médicos que atienden a Cristina, conocido el viernes último, dio cuenta de una ‘favorable evolución‘ en su estado luego de la operación por un hematoma subdural del 8 de octubre último, situación que incrementó las versiones sobre su pronto retorno a la actividad oficial.
Si el resultado de los estudios amerita que reciba el alta, la presidenta volvería a desarrollar actividades oficiales, aunque con una agenda muy acotada. Según se supo, los profesionales de la Favaloro acordaron que su regreso a la función ejecutiva sea en forma gradual desde la residencia de Olivos, con un horario de trabajo muy controlado, para no quitarle horas al descanso.
Al mismo tiempo, en un lapso que podría extenderse a las primeras semanas del año entrante, la jefa del Estado tendrá prohibido también viajar en avión al tiempo que -para evitar el estrés que le produce cada aparición pública- no podrá asistir a actos. Durante el mes de reposo posoperatorio que le indicaron los médicos, el gobierno no difundió ninguna imagen de Cristina Fernández y la evolución de su salud fue conocida en ese tiempo sólo por dos partes médicos. El primero de ellos, además de la situación neurológica, dio cuenta de un problema cardiológico del que no había trascendido nada previamente.
El último informe de la Fundación Favaloro, difundido hace exactamente siete días, consignó el estado ‘favorable‘ de su salud, al tiempo que adelantó que hoy (por ayer), al cumplirse el mes de la operación, se sometería a nuevos controles.

