El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó ayer que la economía argentina se contraerá este año 1,8 por ciento y no 1 por ciento, como pronosticó en abril, debido a que la transición ‘importante y necesaria, está teniendo un costo mayor de lo previsto‘.

Además, previó que en 2017 el Producto Bruto Interno (PBI) repuntaría 2,7 por ciento y que la inflación este año será de 40 por ciento, con una baja a casi la mitad el año próximo, según el informe sobre Perspectivas de la Economía Mundial dado a conocer en Washington, EEUU.

‘La Argentina ha iniciado una transición importante y muy necesaria hacia un marco de política económica más consistente y sostenible, que está teniendo un costo mayor de lo previsto en 2016, proyectándose un crecimiento de -1,8 por ciento‘, puntualizó el FMI sobre el país en su reporte.

El organismo agregó: ‘En 2017 se prevé que el crecimiento se afiance en 2,7 por ciento gracias a la moderación de la inflación y la adopción de una postura monetaria y fiscal más propicia‘.

En una conferencia de prensa con motivo de la presentación del Informe, funcionarios del Fondo precisaron: ‘Para fines de año esperamos una inflación de casi 40 por ciento (para Argentina) y al final del 2017 habrá bajado a más o menos 20 por ciento‘.

El reporte precisó que la inflación será de 23,2 por ciento en 2017, con un desempleo de 8,5 por ciento, mejor que el dato previsto para el ejercicio en curso, de 9,2 por ciento. Por otra parte, al puntualizar sobre el saldo de la cuenta corriente como porcentaje del PBI, el organismo con sede en Washington mencionó que este año será de -2,3 por ciento y de -3,2 por ciento en 2017.

A nivel regional, el FMI señaló que ‘la economía de Brasil sigue en recesión, pero la actividad parece estar cerca de un punto de inflexión, a medida que se desvanecen los efectos de shocks pasados como el abaratamiento de las materias primas, los ajustes de los precios administrados de 2015 y la incertidumbre política‘. Para esa economía, la primera de América Latina, el organismo estimó una contracción de 3,3 por ciento en 2016 y un crecimiento de 0,5 por ciento en 2017.

La actividad económica en América Latina y el Caribe ‘sigue perdiendo impulso, previéndose una contracción de 0,6 por ciento en 2016. En 2017 se proyecta una reactivación, con una tasa de crecimiento que alcanzará 1,6 por ciento‘, agregó el informe. Fuentes: DyN y Télam