La ministra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Carmen María Argibay, la primera mujer en llegar a ese cargo a través de mecanismos de la democracia, falleció ayer a los 74 años en la ciudad de Buenos Aires como consecuencia de complicaciones en su salud, afectada por un enfisema pulmonar que padecía desde hacia varios años.
La magistrada había sido internada a fines de abril en grave estado de salud en el Instituto del Diagnóstico, donde murió ayer por la tarde. Tenía prohibido fumar, pero allegados aseguran que no acataba las restricciones médicas. Según allegados, cuando Argibay fue hospitalizada tenía una serie de afecciones respiratorias, cardíacas e intestinales. El Alto Tribunal informó que en ese instituto Argibay era sometida a diálisis por una afección renal.
Fue ministra de la Corte desde el 3 de febrero de 2005 al ser nominada por el entonces presidente Néstor Kirchner. Nació el 15 de junio de 1939, en la ciudad de Buenos Aires. Fue la primera la primera mujer en ser nominada por un gobierno democrático para integrar el más alto tribunal de justicia de Argentina.
Si bien la primera mujer designada ministro de la Corte Suprema de Justicia fue Margarita Arguas, ésta ejerció el cargo entre octubre de 1970 y mayo de 1973 y su designación fue hecha por el general Roberto Marcelo Levingston, presidente de facto.
En 2008, Argibay recibió el Premio Konex-Diploma al Mérito como una de las cinco jueces más destacadas de la década en la Argentina.
El 24 de marzo de 1976, el día del golpe militar, fue arrestada y estuvo detenida hasta diciembre de ese año y a partir de allí se dedicó a la práctica privada de la abogacía. Autodefinida como atea, se pronunció a favor del derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo -un respaldo a la despenalización del aborto- y por ello recibió críticas de la Iglesia católica.
Argibay formó parte del Tribunal Internacional de Mujeres sobre Crímenes de Guerra para el Enjuiciamiento de la Esclavitud Sexual. En junio de 2001 fue nombrada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como jueza ad litem en el Tribunal Criminal Internacional que juzgó crímenes de guerra en la ex Yugoslavia.
Argibay sufría de un enfisema pulmonar que se le complicó con otras patologías y esto causó que en los últimos tiempos no haya podido concurrir a la Corte. Fuentes de la Corte indicaron que estaba previsto velar los restos en el palacio de Tribunales, donde funciona el máximo tribunal. La vacante producida por su deceso no se completará, ya que está en vigor una norma que impulsó el Gobierno que reduce a cinco el número de integrantes de la Corte y determina que no se cubrirán las vacantes que se produzcan, sea por deceso o renuncia, hasta llegar a ese número.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, destacó que la funcionaria ‘tuvo una contribución al mejoramiento sustantivo de la calidad institucional‘, y Ricardo Alfonsín, diputado nacional de la UCR, la evocó porque ‘impartía justicia con la ley y con su ejemplo de rectitud y decencia‘.
Fuentes: Agencias

