Buenos Aires.- El exvalijero Leonardo Fariña se acogió ayer a la ley del arrepentido y dio datos a la Justicia que, en un principio, comprometen más al empresario Lázaro Báez, e involucró -por primera vez- a los Kirchner y a su entorno en la causa de ‘la ruta del dinero K’.

Según fuentes judiciales consultadas por Clarín, Fariña afirmó que se reunió con Néstor y Cristina Kirchner en la residencia presidencial y pidió que se crucen sus teléfonos con las antenas de esa localidad para comprobar eventualmente su presencia en Olivos. 

En su indagatoria, también nombró al exministro de Planificación Federal y actual diputado del Frente para la Victoria, Julio De Vido y al expresidente de la cámara argentina de la construcción, Carlos Wagner. En cuanto a Báez, también dio un número de teléfono exclusivo que usaba para hablar con el dueño de Austral Construcciones.

El ex esposo de la supermodelo Karina Jelinek declaró durante más de diez horas y entregó documentación a Casanello quien luego de escucharlo decretó el secreto de sumario de la causa y ordenó una serie de medidas de prueba. Según fuentes policiales, Casanello habría ordenado a la Policía de Seguridad Aeronáutica una serie de allanamientos a domicilios vinculados a Báez.

Pese al hermetismo, en esas fuentes trascendió que Fariña había dado el nombre de una “empresa madre” de la cadena de firmas fantasma creadas en el exterior por para lavar dinero y que tendría sede en España. Precisamente, en ese país el ex contador de Báez tiene tres empresas constituidas en Barcelona.

Otro trascendido señala que Fariña para conseguir ser considerado un arrepentido dio el nombre de una mujer que sería testaferro de Báez y tendría varias empresas a su nombre.

Sin chaleco y con esposas Fariña, ingresó ayer las 10.30 al juzgado de Cassanello en los tribunales de Comodoro Py para declarar como imputado en la causa por presunto lavado de dinero. Fariña está detenido desde marzo del 2014 en una causa por evasión impositiva agravada por la compra del campo de Mendoza en 5 millones de dólares en efectivo a “nombre de Báez”. Esta causa la impulsó la AFIP dirigida por Ricardo Echegaray sin imputar a Báez.

Primero que Fariña había declarado el exesposo de la vedette Iliana Calabró, Fabián Rossi, quien admitió haber contado dinero en La Rosadita pero negó haber constiuído empresas fantasma en Panamá.

Mientras tanto, Lázaro Báez continuaba ayer detenido en el hospital de la cárcel de Ezeiza donde había sido enviado porque sufrir una hipertensión. Allí también está su ex contadora Daniel Pérez Gadín. Ambos apelaron ayer a la Cámara Federal la detención que les impuso Casanello el miércoles pasado, tras negarse a responder preguntas y entregar un escrito. Seguramente, el juez decidirá si también aplica la detención a Martín Báez después de ver qué piensan sus superiores.