Media hora antes de su inicio se suspendió la reunión de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado que iba a continuar la discusión del proyecto que modifica la Ley de funcionamiento del Ministerio Público Fiscal y de la Defensoría General de la Nación. La medida contaba con el visto bueno de la Casa Rosada y apuntaba centralmente a desmantelar la estructura de personal nombrado por Alejandra Gils Carbó en la Procuración General de la Nación.

 

La cita era a las 16 , pero quedó trunca. La semana pasada arrancó la discusión con la presencia del ministro de Justicia, Germán Garavano. El funcionario había pedido "despojarse de las situaciones más político partidarias" y consideró que el proyecto de ley acordado entre Cambiemos y el PJ busca generar "contrapesos y controles" en ese organismo.

 

Al defender en el Senado el proyecto, el ministro de Justicia, explicó que "al haber un período más corto" de duración en ese cargo "se requieren mayorías más ágiles" en el Congreso para su designación.

 

Garavano respondió así a las dos críticas medulares del proyecto impulsado por Cambiemos: la reducción del mandato actualmente vitalicio del procurador a cinco años (y una posible reelección por otros dos períodos) y el establecimiento de una mayoría simple para su nombramiento o remoción, en lugar de los dos tercios que se requieren hoy en día.

 

"La experiencia nacional e internacional genera fuerte consenso sobre la necesidad de que el procurador tenga un plazo", afirmó el ministro ante la Comisión de Justicia y Asuntos Penales y mencionó que así se ha fijado "en Salta, Santa Fe, Chubut" y "lo mismo sucede en Chile, Colombia, Peru, Guatemala".

 

El problema central con el proyecto fue que no estaba consensuado puertas adentro del PJ. Ayer oficialismo y oposición se cruzaron nuevos borradores, con la intención de dar dictamen. Pero los senadores no lograron ponerse de acuerdo.