�La presidenta Cristina Fernández de Kirchner salió a las escalinatas del Congreso, tras su discurso de casi tres horas frente a la asamblea legislativa, para saludar a quienes la escucharon desde la plaza y les agradeció, sobre todo a los jóvenes, por el “aguante”: “Ustedes son mi debilidad, les veo la cara y veo el presente y el futuro de la patria”.
Los miles de jóvenes que se encontraban en la plaza donde se encuentra el Monumento a los Dos Congresos, cientos de jóvenes que habían llegado desde distintos puntos del país, le devolvieron el elogio: “Cristina, Cristina, Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación”.

En su séptimo discurso de apertura de sesiones legislativas ordinarias, la jefa de Estado eligió el esquema que había utilizado tras sus últimas exposiciones en la Casa Rosada y, por primera vez, salió a hablar con los miles de militantes que se acercaron a la plaza para acompañarla.

En el mensaje que dio para la multitud desde las puertas del parlamento, la jefa de Estado retomó algunas de las ideas que había abordado instantes antes en su discurso y agregó dos pedidos hacia la ciudadanía: el de proteger el bolsillo de los argentinos y el de luchar por la integración de los pueblos de América Latina.
Estudiantes, gremios, cooperativistas y militantes, con una fuerte presencia de jóvenes, llegaron ayer desde muy temprano a las calles linderas al Congreso para escuchar el discurso de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la apertura de las sesiones ordinarias.

‘Estamos acá porque queremos profundizar este proyecto que nos permitió a los jóvenes de Florencio Varela tener una universidad en el distrito y no tener que viajar para cumplir el sueño de cursar una carrera‘, dijo, Alexander, de 22 años, alumno de la tecnicatura de Emergencias Sanitarias y Desastres de esa casa de altos estudios.