Buenos Aires, 10 de junio.- El cura Julio César Grassi,
condenado hoy por abuso sexual de un menor, expresó que la sentencia es "injusta" y que para él es un día "muy triste y terrible", ya que se considera "víctima de una injusticia".
"Se trató de hacer algo salomónico que no es salomónico; es
una injusticia, la condena es injusta por más que me hayan librado
de cargos", dijo el sacerdote a la prensa en los tribunales de
Morón.
El cura insistió, pese al fallo, con que "se demostró que la
acusación era mentira" y sostuvo que "ahora va a haber que luchar con las pruebas, vamos a apelar y seguramente ellos van a apelar para hacer valer a sus testigos".
"Esto es terrible, no lo esperaba en absoluto; es un día muy
triste, pero voy a seguir trabajando como hasta ahora, pues soy
víctima de una injusticia", enfatizó a la prensa.
Grassi se quejó de la condena que se le impartió por los
dichos de "Gabriel", porque -a su criterio- la defensa había logrado
"demoler" las imputaciones.
"El juicio oral parece que pasó en vano. Acá se demostró que
la acusación era mentira -afirmó-. Seguro vamos a apelar y ellos
van a apelar para hacer valer sus otros testigos, pero para mí esto es terrible, no lo esperaba en absoluto".
Grassi afirmó que siente "mucha amargura" y que la condena "es
una mancha" por más que lo hayan absuelto de otros cargos que se le achacaban.
"Esto es terrible para mí; parecía que se quería decretar un
empate -se quejó-. Esta causa nada tiene que ver con la verdad, es la causa que más teníamos probada, demolimos la prueba y me
terminan condenado" por los hechos denunciados por "Gabriel" que habrían ocurrido el 7 de diciembre de 1996.
Es que, según Grassi, ese día supuestamente el chico que lo
denunció se habría fugado de la Fundación Felices Los Niños, y por lo tanto el abuso habría sido materialmente imposible.
Según explicó, "el segundo hecho me acusaban el 6 de diciembre
de ’96, pero como mostramos que era imposible que ese día hubiera ocurrido nada, lo pasaron al 7, me pidieron la condena por un día que no estaba acusado y me condenaron por un día que no estaba acusado".
"En esta causa (la de ‘Gabriel’) ni dudaba que me iban a
absolver, estaba totalmente probado que era mentira" y sin embargo lo condenaron, se quejó.
En dialogo con los periodistas que lo esperaban en los
pasillos de los tribunales de Morón, Grassi afirmó que "no existe prueba que acredite una condena".
"Siento vergüenza por cómo se ha llevado todo esto", afirmó
mientras pedía a los chicos de la Fundación Felices Los Niños que
"se queden tranquilos".
