
A sólo cinco días de las elecciones legislativas del próximo domingo, el hallazgo de un cuerpo masculino en el río Chubut, en la cercanía al ingreso de la comunidad mapuche de Cushamen, donde fue visto con vida por última vez el 1 de agosto pasado el joven artesano Santiago Maldonado, le agregó ayer máxima tensión al tramo final de la campaña.
El hallazgo del cuerpo estuvo a cargo de buzos de Prefectura Naval que realizaban ayer un nuevo rastrillaje en el río Chubut, ordenado por el juez federal de Rawson Gustavo Lleral en el marco de la búsqueda de Santiago Maldonado. El cadáver fue encontrado sumergido en el agua y permanecía enganchado a ramas de árboles.
Esta hallazgo, a sólo 1.500 metros de la entrada del territorio mapuche, remitió inmediatamente a la sospecha de que se podría tratar de Santiago Maldonado, aunque de confirmarse, estaríamos frente al peor final para el joven bonaerense de 28 años. Además, aumenta la sospecha sobre el accionar de Gendarmería ya que aquel 1 de agosto hubo enfrentamientos con los mapuches justo al llegar al río, versión confirmada por los propios gendarmes que corrieron hasta ese límite natural a los encapuchados que habían cortado la Ruta 40, motivo del desalojo por parte de los uniformados del escuadrón de Esquel y El Bolsón.
En medio de un hermetismo absoluto, el Gobierno nacional envió una comitiva a Esquel con el objetivo de identificar el cuerpo. La delegación arribó alrededor de las 19 en medio de una fuerte tensión que derivó en un ataque a piedrazos contra la comitiva nacional.
Entrada la noche, en medio de un gran hermetismo, trasladaron el cadáver a la morgue de Esquel para realizar las pericias correspondientes que determinen si se trata o no de Santiago Maldonado, desaparecido desde el 1 de agosto pasado. Aún no se informó en qué estado de descomposición fue hallado el cuerpo, si hay algo -marca, tatuaje, etc.- que pueda facilitar la identificación o si habrá que esperar al cotejo del análisis de ADN. Pero casi todo apuntaba a que se trataba de Santiago.
El de ayer fue el tercer rastrillaje que se realizó en el río, el primero se concretó el 8 de septiembre, a la altura de la zona donde fue visto por última vez el joven, tras una protesta de descendientes de mapuches que fue desalojada por Gendarmería.
El cuerpo, que se encontraba enganchado en las ramas de los árboles, sumergido en el río, fue hallado por efectivos de Prefectura de Neuquén y Río Negro que participaron en el operativo con perros adiestrados.
Sergio Maldonado estuvo fiscalizando el retiro del cuerpo del río Chubut junto al perito.
El hallazgo se produjo después del mediodía y tras varias horas de silencio por parte del Gobierno nacional, fuentes oficiales se limitaron a informar que "se habría encontrado un cuerpo". Tampoco habló la familia Maldonado. Algunas versiones no confirmadas oficialmente dieron cuenta en primera instancia que el cuerpo hallado aún conservada vestimenta oscura. Otras, decían que tenía una campera celeste. Ambas vestimentas llamaron la atención. Al comienzo de la investigación, familiares de Santiago dijeron reconocer al joven en un video del corte de ruta vistiendo pantalón y campera oscura. En tanto, un mapuche que declaró como testigo en la causa dijo que había reconocido a Maldonado aquel trágico día porque llevaba puesta una campera celeste que él mismo le había prestado horas antes.
El presidente Mauricio Macri, que participó de un acto de cierre de campaña en Rosario, no se pronunció sobre el tema, pero el Gobierno dispuso que viajen a la zona el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj; un asesor del ministerio de Justicia; y, a pedido de la familia Maldonado, el perito Alejandro Incháurregui. En los rastrillajes estuvieron presentes el juez Lleral, a cargo de la causa por el habeas corpus, y la fiscal federal Silvina Avila, quien instruye la investigación por la "desaparición forzada" de Maldonado. Lo llamativo del hallazgo del cuerpo es que se produjo en una zona donde ya se habían realizado rastrillajes ordenados por el anterior juez de la causa, Guido Otranto. Los nuevos rastrillajes se ordenaron después de que el juez tomó declaración a integrantes de la comunidad mapuche y a Sergio Maldonado, quien entregó elementos que pertenecieron a su hermano.
