Augusto Daniel Jesús, un joven de veinte años que realizaba un curso de cuidado de enfermos dentro del edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), fue identificado como la víctima número 85 del ataque del 18 de julio de 1994, se informó ayer oficialmente.

El anuncio lo realizó el equipo de fiscales que investiga el atentado, en base a un estudio que realizó el Equipo Argentino de Antropología Forense, que cotejó los datos genéticos de sus restos con los de su madre, también fallecida en el lugar. La novedad fue revelada por el sitio www.fiscales.gob.ar que informa los resultados del peritaje ordenado por fiscales a cargo de la UFI (Unidad Funcional de Instrucción) AMIA tras la muerte del fiscal Alberto Nisman.

El joven, argentino, documentado y nacido en 1974, era hijo de María Lourdes Jesús, también fallecida en el ataque y de acuerdo con la información recabada de sus familiares, ambos realizaban un curso para el cuidado de enfermos en la sede de la institución.

A partir de la identidad certificada de la madre, los especialistas lograron determinar con un 99,999 por ciento de certeza los lazos biológicos entre los restos de ambos.

Según se precisó, en 2002, sobre la base del hallazgo de su documento en el lugar del atentado, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°3 había encomendado a la policía su paradero, ante la posibilidad de que se encontrara vivo y para convocarlo como testigo en el marco del primer juicio por la explosión. A pesar de los elementos de la causa que sugerían desde el inicio la posible identidad de Jesús, su individualización no había sido concretada hasta ayer.

Estos estudios descartan la hipótesis de que esos restos no identificados hubieran pertenecido al conductor suicida que, según investigó el fiscal Alberto Nisman, habría sido Ibrahim Hussein Berro.

Télam y DyN