A sólo cuatro días de su primera comparencia como imputada en los tribunales de Comodoro Py en la causa por la venta de dólar a futuro que implicó una pérdida multimillonaria para el Estado, la expresidente, Cristina Fernández sumó ayer una nueva cita con la Justicia, esta vez, de alto riesgo. El fiscal federal Guillermo Marijuán promovió una investigación contra Cristina por el presunto delito de ‘lavado de activos‘ en el marco de la causa denominada ‘La ruta del dinero K’ que llevó a prisión el martes pasado al empresario kirchnerista y socio del matrimonio Kirchner, Lázaro Báez.
Marijuán imputó a Cristina Fernández aunque aún no pidió su indagatoria, después de las revelaciones y datos aportados a la causa por el financista Leonardo Fariña, quien protagonizó una maratónica declaración indagatoria que arrancó a las 10:30 del viernes y terminó al filo de la medianoche.
En su comparencia ante el juez federal, Sebastián Casanello, y el propio Marihuán, Fariña, conocido en la causa de la ruta del dinero K como el ‘maletero de Lázaro Báez’, involucró al matrimonio Kirchner en el presunto delito de lavado de dinero. Fariña contó su versión a cambio de quedar comprendido en la figura de protección al testigo en ley del arrepentido. A raíz de esto, el juez Casanello dictó el secreto de sumario y el fiscal Marijuán le propuso una detención domiciliaria en un lugar del interior del país y con identidad cambiada. Ese planteo aún no fue resuelto por el Casanello. Pese al hermetismo judicial, se pudo reconstruir algunos puntos clave de la declaración de Fariña: Afirmó que se reunió con Néstor y Cristina Kirchner en la residencia presidencial y pidió que se crucen sus teléfonos con las antenas de esa localidad para comprobar eventualmente su presencia en Olivos.
Hasta ahora, nunca antes Fariña había nombrado y mucho menos involucrado a los expresidentes en esta causa de lavado de millones de dólares.
En su indagatoria, también nombró al exministro de Planificación Federal y actual diputado del FpV, Julio De Vido, al expresidente de la cámara argentina de la construcción, Carlos Wagner y al financista Ernesto Clarens.
En cuanto a Báez, también dio un número de teléfono exclusivo que usaba para hablar con el dueño de Austral Construcciones.
Con esta data, Marijuán incluyó a CFK, a De Vido, a un socio y a un chofer de Báez, en la lista de investigados que ya constaban en la causa que lleva adelante el juez Casanello. Además, anoche no se descartaban allanamientos en el Chaco, a la empresa Sucesiones Adelmo Biancalani, cuya propiedad se aljudica al empresario Lázaro Báez donde Gendarmería permanecía expectante.
Ahora, el fiscal evalúa solicitar la declaración indagatoria de la expresidente, aunque esa decisión la adoptará recién cuando regrese a la Argentina tras un viaje que emprenderá esta noche a los EEUU, en el marco de la investigación por otro caso de presunta corrupción, conocido como ‘Cerro Dragón‘.
Marijuán regresará a la Argentina el sábado 16 de abril.
Fariña aportó dos ‘bolsas‘ con documentación que llegó su abogada, Giselle Robles, y prometió entregar nuevos documentos, cuya llegada -explicó- estaba esperando desde Uruguay.
‘Si Néstor Kirchner estuviera vivo, Marijuán también habría impulsado la investigación respecto de él‘, dijeron fuentes judiciales consultadas por DyN.
En la noche del viernes, cuando comenzó a trascender que Fariña había ‘prendido el ventilador’, en las redes sociales arreciaban versiones sobre una inminente detención de Cristina Fernández, otras fuentes descartaron esa medida coercitiva y explicaron que Fariña mencionó a la ex presidenta pero no al punto de disponer una medida de tamaña trascendencia.
Durante los días de ausencia de Marijuán por su viaje a los Estados Unidos, la causa quedará a cargo en el Ministerio Público del fiscal Carlos Rívolo.

