Según un informe realizado por la Universidad Católica de Argentina (UCA), un 27,3 % de los hogares argentinos sufrió un hecho delictivo en 2009, mientras que la sensación de inseguridad afectó al 77,4 % de la población en el mismo período. La Encuesta de la Deuda Social Argentina (Edesa), que elabora esa casa de altos estudios, determinó también que el 5,2 % de los entrevistados dijo haber sido víctima de un hecho de violencia física en los últimos 12 meses. Asimismo, reveló que la "percepción o sentimiento" de inseguridad aumentó en forma considerable en los últimos 5 años, afectó a la mayoría y no discriminó según la condición socioeconómica.
La UCA concluyó que los datos relevados determinaron un aumento progresivo de la inseguridad y del miedo al delito entre 2004 y 2009, sin producirse una mejora a partir del plan lanzado por el gobierno en marzo del último año.
El informe analizó el problema de la inseguridad en el país desde su doble perspectiva de cantidad de delitos concretos registrados, y desde la percepción o sentimiento de inseguridad que experimentan las personas. Reveló también que los hechos delictivos son generalizados en las provincias y sin diferenciar los conglomerados urbanos, pero no ocurre lo mismo con los hechos de violencia, que son mayores en el interior del país. "Un 7,5 % contra 4,3 % en el Gran Buenos Aires", precisó el estudio.
La encuesta determinó, que en los hechos de violencia no existe segmentación marcada entre los estratos, a pesar de que se observa una leve tendencia a diminuir cuando aumenta el nivel socioeconómico de los entrevistados. No ocurre lo mismo con los hechos de delincuencia, que son menores en los estratos bajos aumentando fuertemente en los niveles medios y altos. El informe reflejó también que la violencia entendida "como una agresión física, violencia doméstica, abuso o por causa de un hecho delictivo" sucede en toda clase de familias, ricas o pobres, en capital o en el interior.
