El empresario Cristóbal López presentó a Oil Combustibles en concurso de acreedores, días después de que se revelara en una investigación periodística que la petrolera debe a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) $ 7.600 millones por no haber abonado el Impuesto a las transferencias de los combustibles (ITC) en los últimos años del kirchnerismo.

Según medios nacionales, López inició el concurso el miércoles pasado en el juzgado de Gustavo Toquier de Comodoro Rivadavia, el mismo que antes tuvo el concurso de Álcalis de la Patagonia.

En los últimos días, el empresario había intentado mudar la sede de la petrolera desde la ciudad de Buenos Aires hasta Comodoro Rivadavia, donde comenzó el imperio económico de López y donde tenía mayores chances de obtener un mejor trato judicial.

Ante una consulta del diario ‘La Nación’, desde el Grupo Indalo sólo indicaron que la presentación en concurso se evaluaba desde hacía varios días.

El pasado fin de semana, se informó que López había dejado a Oil Combustibles a un paso de la convocatoria de acreedores al ordenar a los bancos con los que opera que no le debiten más el dinero requerido para hacer frente a las cuotas de los planes de pago que acordó con la AFIP.