Chau tregua. La conducción de la CGT deliberó sólo una hora y anunció de inmediato en una conferencia de prensa la convocatoria al paro nacional del 25, luego de que consensuara "no concurrir" al encuentro pautado con el Gobierno.

 

Con la certeza de que el Gobierno no daría luz verde al reclamo de cinco puntos que habían presentado el jueves pasado en la reunión en Casa Rosada, en lo que aparecía como el puntapié inicial de un diálogo con el sindicalismo a más alto nivel, la CGT resolvió ayer convocar a un paro general para el lunes 25 de junio.

La medida de protesta de alcance nacional será por 24 horas y sin movilización, ante la "respuesta insuficiente" del Gobierno al petitorio entregado por el triunvirato que encabeza la central obrera.

Si el paro parecía inevitable por la presión de distintos gremios, lo que terminó por definir al Consejo Directivo de la CGT fue la bajada de línea que horas antes del segundo encuentro entre ministros y la cúpula cegetista bajó

Mauricio Macri. El Presidente puso límites a los reclamos cegetistas porque iban en contramano del programa económico, cada vez con menos margen de maniobra a partir del acuerdo con el FMI que implica un ajuste fiscal extra.

Ante este escenario ni siquiera se llegó a concretar el segundo cara a cara entre funcionarios del Gobierno y sindicalistas previsto para las 11 de ayer. La cúpula de la CGT decidió no concurrir y acelerar el anuncio.

Desde el Gobierno sabían que se jugaban una parada difícil, por eso, aceptaron con resignación la convocatoria al paro. Lo que cae menos simpático es que el líder de camioneros, Pablo Moyano, anticipó que su gremio participará del paro cegestista a pesar que mañana jueves el sindicato que comanda Hugo Moyano hará su propio paro en reclamo de un acuerdo paritario con un aumento del 27%.

"Estamos ante una situación en la que la caída del consumo perjudica la actividad y la generación de puestos de trabajo. Le pedimos al Gobierno que reflexione pero al no encontrar respuestas decidimos convocar una medida de fuerza", señaló el secretario general del gremio de la Alimentación e integrante de la conducción de la CGT, Héctor Daer. En ese sentido, otro de los triunviros cegetistas, el jefe del sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, evalúo que desde la central le plantearon al Gobierno "realizar correcciones que parece no estar dispuesto a aceptar".

Macri había ganado tiempo la semana pasada con la firma de un decreto para habilitar una suba del 5% a las paritarias ya firmadas y así llevar la pauta salarial a 20%. Y estaba preparado otro para destrabar fondos por la deuda con las obras sociales sindicales, unos $4.000 millones por tratamientos de alta complejidad.

Dentro de los cinco puntos los gremialistas pedían a su vez "paritarias sin techo", lo que implicaba una reapertura que el Gobierno ya había descartado, y la suspensión por seis meses de los despidos en el sector público y privado. En el primer caso en la Casa Rosada no estaban dispuestos a ceder y en el segundo podía habilitarse una comisión en el Ministerio de Trabajo para revisar los despidos y el escenario cada 15 días.

Lo que sí tiene claro el Gobierno es que no va a ceder ante el reclamo de exceptuar del pago de Ganancias al medio Aguinaldo. "Las cuentas no cierran y hay que achicar el déficit", argumentan. Pero como pasó con el aumento de tarifas, el PJ, ante el fracaso de la CGT en su pedido, ya activó un proyecto de ley para que el aguinaldo no pague Ganancias (ver recuadro).
 

Pichetto, a la carga, con otro proyecto


El jefe del bloque de senadores del peronismo, Miguel Pichetto, presentó ayer un proyecto de ley que propone excluir del medio aguinaldo la deducción del impuesto a las Ganancias a los sueldos que no superen la suma de 77 mil pesos.

La iniciativa, que Pichetto elaboró en colaboración con sus pares Pedro Guastavino (PJ-Entre Ríos) y Carlos Caserio (PJ-Córdoba), fundamenta la excepción del descuento de ganancias en el hecho de que "surge la necesidad de sostener la capacidad de compra del salario de los trabajadores".

En el primer artículo del texto difundido ayer por la tarde los senadores expresan que "a los fines de la determinación del impuesto a las Ganancias correspondiente a la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC) de 2018, se deberá incrementar en 21 mil pesos el importe de la deducción especial calculada".

En el art. 2 establece que la medida "tendrá efectos exclusivamente" en los casos en que la remuneración no supere los 77 mil pesos. La propuesta está en sintonía con uno de los puntos del petitorio que la CGT entregó al Gobierno y que no fue avalada por Mauricio Macri.