Su ropa aún permanece lavada y planchada en casa. Su cama, en el mismo lugar. “Sus juguetes están acá. Ésta es su casa, éste es su lugar”, cuenta la mamá de Sofía Herrera, la nena desaparecida hace casi cuatro años.
Tras recordar que la pequeña “usaba chupete y mamadera en el momento en que desapareció”, María Elena Delgado anunció ayer a DIARIO DE CUYO que éste 27 de septiembre arranca una gira por las provincias para buscar a su hija Sofía.
Mientras afirma que en algún momento espera venir a San Juan, María Elena dijo que el jueves próximo arranca este recorrido, en el que espera visitar Formosa, Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Chaco. En la ciudad de Buenos Aires espera estar este viernes, día en que se cumplen cuatro años de la ausencia de Sofía.
La nena desapareció el 28 de septiembre de 2008 en el camping John Goodall, a 60 kilómetros de Río Grande (Tierra del Fuego), al que había ido a pasear con sus padres y un matrimonio amigo. Desde ese día no se supo más de la nena, que en ese entonces tenía tres años.
Ahora,”la investigación está parada y sin avances”, cuenta María Elena mientras se prepara para reinstalar la campaña de búsqueda de su hija por el país. En Buenos Aires tiene previsto reunirse con autoridades del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación el viernes 28. “También pensaba ir al Congreso Nacional”, cuenta Delgado tras agregar que el Gobierno provincial le ayuda a pagarse los pasajes.
Esta gira que arranca el próximo jueves durará unos 12 días, “porque también tengo a mi hija Juliana (3 años) y no puedo estar lejos tanto tiempo”, dijo Delgado tras afirmar que también tenía pensado llegar hasta San Juan, Mendoza y San Luis, sin precisar la fecha.
La mamá de Sofía dijo que decidió reinstalar la campaña por las provincias porque en Tierra del Fuego la investigación está parada y se trata de un lugar donde hay “mucha gente de paso. Por eso espero que en otras provincias alguien pueda saber algo. Pasa que hoy no se sabe donde dirigir la investigación. No sabemos si mi hija puede llegar a estar acá, en el Norte o en el centro del país. No puedo estar contenta con una investigación que no da resultado”.
La mujer dijo que mantiene vínculos con personal de Derechos Humanos de las provincias que recorre para que ellos le faciliten contactos con medios de comunicación de las zonas que visita. Aunque dice que recibe llamados con posibles pistas de Sofía al 0800-222-7634, María Elena (42 años) reconoce que “han disminuido mucho. Ahora estaba muy parado el 0800”.
“Hay un momento en que la gente ya no acompaña más. Como no les tocó a ellos, siguen viviendo su vida”, explica.
“SÚPER MIMOSA”
María Elena vice con su hija Juliana (hermana de Sofía) y su esposo Edgar Fabián Herrera (47 años), padre de la desaparecida. “Vivimos en Río Grande, en la misma casa de Sofía, una nena súper mimosa. Su hermanita Juliana no la conoce (nació tras el momento de la desaparición). Pero sabe todo. El otro día nos llamó una radio y Juliana me dijo: mamá, no te olvides de decirles que Sofía está desaparecida”.
Fabián, sostén económico del hogar, trabaja en condición de contratado para la municipalidad. “Cuando desapareció Sofí, él renunció a una fábrica textil y le pagaron una indemnización. En busca de mi hija, se fue a Bolivia, Chile y Perú, pero se le terminó la plata. Ahora vivimos con lo que le paga el municipio. Siempre estamos juntando dinero para hacer folletos y carteles” para encontrar a Sofía, según Delgado. “Por ahí trato de generar momentos de alivio y nos juntamos con amigos. No me quiero dar el lujo de que me tire abajo la tristeza y de enfermarme o deprimirme. Uno tiene que seguir”, explica María Elena.
La madre de Sofía tiene a su familia en Caleta Olivia (Santa Cruz), mientras que Fabían es nacido en Córdoba. Ella reconoce que en Río Grande está sólo con su esposo y con su hijita. “Hay cosas de Juliana muy parecidas a lo que hacía Sofi” cuenta María Elena mientras la angustia y el llanto empiezan a invadirle la garganta. “La manera de hablar, de jugar son tan parecidas. Es inevitable que Juliana no absorba todo esto. Yo trato de que se recree, de llevarla a cumpleaños. Pero ella ya se crió en este ambiente en que la ausencia de Sofía es tan importante. Va a tener que ser así, no hay otra manera. A Sofi hay que seguir buscándola. No vamos a bajar los brazos”, remató.
“TE ROMPE LA CABEZA”
“Es terrible la angustia. Te rompe la cabeza”, cuenta María Elena, que todos los miércoles tiene un espacio en una radio en el que espera que le suministren pistas sobre Sofía.
Delgado, que viajará sola por otras provincias, todavía no entiende “por qué tuvo que pasar esto acá (en Río Grande), en un lugar donde nunca pasó nada. Más a ella, que todavía usaba chupete y mamadera en el momento en que desapareció”.
“Lo único que puedo tener claro es que alguien se la llevó del lugar. Las investigaciones coinciden en que no teníamos ninguna persona que nos quisiera hacer daño, ni enemigos” , remató.

