Mendoza.- La pista del aeropuerto de Mendoza El Plumerillo está cediendo, literalmente, se hunde. La franja central, donde más sufre por el apoyo constante de los aviones, corre riego de hundimiento por una falla estructural.
Esto lleva a que tenga que ser continuamente vigilada y muchas veces, reparada. Así lo explicó ayer, el jefe del Aeropuerto, ingeniero Alejandro Barrionuevo, a los distintos bloques legislativos de la Cámara de Senadores.
‘La pista tiene algunos problemas graves. La base sobre la que está apoyada es pobre, el terreno ha fallado, sobre todo en una franja que va por el centro de esta’, expuso el funcionario ante los legisladores.
Tras la introducción, pasó a la cruda realidad: ‘Se ve muy claro dónde están las lozas más hundidas que otras, las reparaciones son frecuentes y ya no alcanza con hacer nuevos parches. Cada vez que un avión aterriza o despega se revisa toda la pista para ver si es necesario tapar una fisura o hacer un bacheo’. El ingeniero Barrionuevo se les adelantó a los senadores y sentenció: ‘Si me preguntan, creo que mientras antes se haga la obra, mejor’.
El contundente diagnóstico es la causa principal por la que hay que hacer la obra mayor sobre la pista de El Plumerillo, la que demandará tres meses y casi con seguridad lo dejará fuera de servicio. Barrionuevo les aseguró que sus jefes en Buenos Aires ‘querían definirlo hoy (por ayer), pero no pudieron’. Prometió: ‘Será en esta semana porque, por protocolo, le tenemos que informar a toda la actividad aérea mundial, si El Plumerillo se cierra y cuando será’.
Esa decisión final dependerá de los estudios técnicos sobre la pista, de los riesgos de demora de la obra por el fraguado del hormigón si se hiciera en otoño y de si las compañía aéreas están dispuestas a operar.
Fuente: Diariouno
