Más allá de la expectativa que generó eñ discurso de Javier Milei y el peculiar horario elegido, la jornada acumula sus propias perlitas: desde inhibidores de drones y la ausencia de una ministra clave dentro del Gabinete.

En la previa de la sesión, Gendarmería instaló en las afueras del Palacio Legislativo aparatos que tienen como objetivo inhibir cualquier dron que pueda sobrevolar el lugar durante el discurso del Presidente.

Por otro lado, una de las grandes ausentes en la ceremonia será la canciller Diana Mondino, quien anunció que no estaría presente con un mensaje en sus redes sociales. “Lamento no estar en el Congreso hoy, coincide con el casamiento de mi hijo mayor”, argumentó.

De igual forma, envió su apoyo al mandatario al decir: “Muchísima fuerza Presidente, estamos en el momento correcto y no es momento para tibios”.

A medida que se ultimaban todos los detalles dentro del Congreso, un grupo de vecinos se juntó a “orar” por el futuro del país, por el Presidente y los legisladores.

Tal como suelen hacer durante las sesiones ordinarias, los diputados del Frente de Izquierda y de Trabajadores - Unidad (FIT-U) colocaron en sus bancas diferentes carteles en contra del oficialismo. “La casta festeja, ajustan al pueblo”, dice uno de los mensajes que fueron colocados frente a sus respectivas bancas.

Mientras Milei llegaba al Congreso escoltado por los Granaderos, los seguidores del mandatario lo recibían con cánticos y arengas. En paralelo, los manifestantes del MST hacían sonar sus bombos en reclamo a las reformas que impulsa el Gobierno. Dentro del Palacio Legislativo lo esperaban la vicepresidenta Victoria Villarruel y el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem.

El Presidente llegó al Congreso con la banda y el bastón que recibió el pasado 10 de diciembre durante su investidura. Como lo hizo en aquella oportunidad, firmó el libro de actas con la frase: “¡Viva la libertad carajo!”.

A diferencia de sus antecesores, Milei optó por dirigirse al Congreso desde un atril, al que llegó acompañado de los aplausos de sus seguidores. “Ídolo”, “Viva la libertad carajo” y demás fueron algunos de los gritos que se escucharon dentro del recinto. Sin embargo, no todos los legisladores se sumaron a la arenga. A medida que avanzaba el Presidente en su discurso, en el que no escatimó en críticas a la gestión anterior, los miembros del Gabinete celebraban las palabras del mandatario entre aplausos y risas.