El juez Thomas Griesa le dio anoche luz verde al Bank of New York para recobrar el status de agente de pago del país y dispuso un cronograma para habilitar el pago a bonistas del canje 2005 y 2010, que no cobran desde julio de 2014 un acumulado de 3.000 millones de dólares.
El magistrado dio lugar al pedido emitido ayer mismo por el Gobierno, más temprano, que tiene que ver con el pedido para pagarle a los bonistas del canje, que no cobran desde que Griesa impuso las restricciones de pago de deuda contra el país desde hace dos años, y hasta que solucionara el conflicto con los holdouts.
Griesa dispuso que el ‘récord date‘ para establecer los pagos a estos acreedores, será cinco días posteriores al levantamiento de las ‘injunctions‘ (la medida cautelar que le impide al país hacer pagos), que tendría lugar ni bien los holdouts notifiquen que se les acreditaron los pagos que hoy mismo giró la Argentina, por un total de 9.300 millones de dólares.
De esta forma, la Argentina podrá salir simultáneamente del default (o Griesafault, como llaman algunos) tanto con los holdouts como con los bonistas reestructurados.
Si todo sale sobre rieles, este viernes 22 estarán los pagos acreditados en las cuentas de los holdouts y la Argentina buscará apurar la certificación al juez para que levante formalmente las medidas cautelares que pesaban sobre el país a raíz del fallo pari passu. No hay ya impedimento legal alguno, afirmó un miembro de la Corte de Apelaciones.
Griesa, además, estableció que los pagos a los ‘exchange bondholders‘, como se los llama en inglés a los bonistas del canje, deberán completarse dentro de lo 15 días posteriores al ‘récord date‘.
En una de las primeras medidas que tomó el Gobierno será efectuar la colocación histórica por 16.500 millones de dólares, ayer el estudio de abogados que representa al país, Cravath, Swaine & Moore, solicitó a Griesa que apure el levantamiento de las restricciones que le impiden al Bank of New York ser agente de pagos de la Argentina.
En Nación hay fideicomisos por alrededor de 1.000 millones de dólares y otros 1.000 millones de euros, que serán traspasados una vez que Hacienda dé la luz verde, precisaron las fuentes.
Estos fondos se sumarán a los cerca de 860 millones de dólares que el BONY tenía congelado y en su poder en la cuentas del país, y sin pagarle a los acreedores, desde julio de 2014, a pedido del juez Griesa.
El ministerio que conduce Alfonso Prat Gay debe también girar una instrucción al Nación Fideicomisos de cómo se resolverá el traspaso de títulos de bonistas que habían decidido cobrar los cupones de intereses a través de la Ley de pago soberano, que fue derogada. ‘La mancha del default del 2001 de Argentina se cierra definitivamente‘, dijo el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, en la conferencia de prensa.
‘La emisión de Argentina es una en la que nadie quiere quedar fuera‘, dijo, por su parte, un inversor en Nueva York.
