Desde China y en su primera referencia a la Marcha Federal que llenó la Plaza de Mayo el viernes pasado, el presidente Mauricio Macri relativizó ayer el llamado de las dos CTA a la CGT para que se sume a un eventual paro nacional contra el Gobierno, al sostener que confía ‘en el diálogo‘ que tiene con la central obrera reunificada. Además, alertó que las entidades conducidas por Hugo Yasky y Pablo Micheli ‘siempre‘ tuvieron ‘una posición muy extrema y ‘con todos los gobiernos siempre han tomado la misma actitud‘. A a la vez, advirtió que, si bien ‘nadie tiene la verdad‘, que ‘cada uno tampoco se crea que tiene derecho a enojarse‘.
Otra definición de alto impacto de Macri fue que rechazó de plano la posibilidad de reabrir las paritarias para volver a discutir aumentos salariales, al argumentar que ‘están negociadas‘ y ‘la inflación va a la baja‘. Cuando se le preguntó si se reabrirán las paritarias este año, como reclaman varios gremios, Macri respondió: ‘No, ¿cómo se van a abrir si ya están negociadas y, además, la inflación va a la baja?‘.
‘La inflación está cayendo drásticamente, que es otra cosa que les prometí; antes no se crecía por la estafa de la inflación, y ya estamos en 1 coma algo‘, evaluó el mandatario, al justificar que no se reabran las negociaciones salariales. Macri incluso afirmó que ‘con el campo que está empujando, y Brasil que deja de caer, vamos a ver sectores que se empiezan a recuperar‘.
En el plano económico, dijo que ‘a la larga todo lo que es gratis no lo es, y alguien lo paga, y lo estamos sufriendo hoy‘. En ese sentido, tomó distancia también de la posibilidad de extender un bono para fin de año, que compense una inflación que resultó superior a las previsiones, al indicar que en la reunión del viernes último con la CGT ‘se planteó una agenda de temas razonables‘ y sostener que ‘el 10 de diciembre no se votó un cambio económico sino un cambio de valores, una cultura del trabajo‘.
Sin hace referencia explícita al pedido de diálogo social que exigen las dos CTA, otros gremios y dirigentes de la oposición, Macri sostuvo que ‘hay que sentarse a una mesa‘ para que ‘cada uno‘ ayude a ‘encontrar la mejor solución‘, con el fin de ‘que más gente tenga trabajo y, cada día, pueda vivir mejor‘.
En diálogo telefónico con radio Mitre desde China, advirtió que ‘la fragmentación en el empresariado, en el sindicalismo y en la política no ayuda a este sueño de que logremos fijar políticas de Estado en la mayor cantidad de sectores, generalmente, logra lo contrario‘. ‘Con los sindicatos estamos hablando; con muchos como el de la energía (eléctrica), el petróleo y el de la automotriz. Estamos hablando con muchos sectores (gremiales) buscando qué tenemos que hacer, cuáles son las inversiones que hay que hacer y qué tenemos que destrabar‘, manifestó.
El jefe de Estado dijo que ‘la ley Pyme viene en esa dirección, la ley Primer Empleo viene en esa dirección y la ley de ART que se está discutiendo viene en esa dirección‘. ‘Qué cosas tenemos que hacer para mejorar el funcionamiento del proceso de inversión, de generación de empleo porque, acá, lo único importante es generar trabajo de calidad para que se reduzca la pobreza en Argentina‘, sostuvo.
En esa línea, Macri pronosticó que la economía crecerá ‘3,5 por ciento‘ el año próximo y minimizó las críticas por la ‘lentitud‘ en la recuperación del país al ironizar: ‘Magos a Las Vegas, que está (David) Copperfield‘.
‘La Argentina estaba en recesión hace más de seis meses, estancada hace más de cuatro años. Pensar que íbamos a sincerar la economía y, a la vez, crecer inmediatamente, es un imposible‘, enfatizó el mandatario.
‘En cada momento, dudaron de las cosas a las que me comprometí. Me comprometí a salir del cepo, y se salió a la semana; a cerrar el tema holdouts en semanas, y lo cerramos antes de marzo, cuando el consenso era que se necesitaba un año y medio; nos comprometimos a liberar las exportaciones, y se hizo; a cerrar el tema de los jubilados y lo hicimos‘, repasó Macri.
