En Johannesburgo. Los líderes mundiales, incluyendo a los presidentes de Argentina y de Brasil, posaron junto a referentes emblemáticos que asistieron a la cumbre en Johannesburgo.

 

 

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, se reunió ayer con su homólogo brasileño, Michel Temer, con quien trató las negociaciones para un acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea (UE).

Macri y Temer se entrevistaron en el marco de la X Cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que celebró ayer su tercera y ultima jornada en la ciudad sudafricana de Johannesburgo, indicaron fuentes oficiales.

Ambos líderes repasaron "los avances hacia un acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que permita potenciar el intercambio comercial entre ambos bloques económicos", indicó la presidencia de Argentina en un comunicado. Temer aseguró el jueves pasado que "no es improbable" que en septiembre se pueda cerrar el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la UE y el Mercosur, que lleva dos décadas en negociaciones.

Los dos jefes de Estado hicieron ayer hincapié "especialmente en las diferencias que aún persisten dentro del bloque regional, entre ellas, en el sector automotor y el de vinos". Además, Macri propuso a Temer organizar "una reunión de ministros de ambos países para la segunda quincena de agosto a fin de ajustar detalles en ese sentido".

Los dos mandatarios también dialogaron sobre la marcha del G20 (grupo de veinte naciones desarrolladas y emergentes), cuya presidencia de turno ejercer Argentina hasta finales de año. En concreto, analizaron "la agenda de las mesas de trabajo y los debates que están previstos hasta la realización de la cumbre de líderes", que se celebrará en Buenos Aires del 30 de noviembre al 1 de diciembre.

Temer, como uno de los líderes del bloque de los BRICS, y Macri, en calidad de invitado como presidente rotatorio del G20, intervinieron ayer en la cumbre, en el apartado "BRICS Plus", que 
pretende aumentar la cooperación entre países emergentes.

Mauricio Macri sorprendió en la cumbre de los BRICS con un fuerte discurso político que reivindicó el valor de la mirada de América Latina y el Caribe para resolver la crisis económica y social que atraviesa por igual a potencias globales y países emergentes. Macri también defendió la importancia del G20 como "un espacio de coordinación para buscar un terreno común" y cuestionó la guerra comercial que desató el presidente de Estados Unidos (EEUU) Donald Trump cuando impuso barreras tarifarias a las importaciones de acero y aluminio.

"La escalada de medidas unilaterales y de represalias tienen un potencial impacto sistémico en el crecimiento y ejercen presión sobre la eficacia del multilateralismo", aseguró el presidente argentino sin mencionar a Trump y su ofensiva proteccionista. Macri cumplió el protocolo de la cumbre de los BRICS y solo habló cinco minutos.

Flanqueado por su canciller Jorge Faurie, el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y el sherpa del G20, Pedro Villagra Delgado, el presidente rescató los valores sociales y económicos que la región puede proporcionar al mundo, a pesar de sus recurrentes crisis políticas e institucionales.

"América Latina y el Caribe tienen mucho que ofrecer al orden mundial, a través del talento de su gente, su rica dotación de recursos naturales y como zona de paz y cooperación", sostuvo Macri frente a un auditorio global.


 

Rechaza agresión de Luis D"Elía

 

Las polémicas declaraciones que realizó el piquetero Luis D"Elía, quien consideró que a Mauricio Macri "habría que fusilarlo en Plaza de Mayo", no pasaron inadvertidas. Ayer por la mañana el mandatario se refirió al tema. "Las agresiones y las descalificaciones bestiales no contribuyen al diálogo", dijo.

 

Fue durante una entrevista que mantuvo, desde Johannesburgo, con una radio de Bariloche, para anunciar el compromiso que selló el pasado jueves el jefe de Gabinete Marcos Peña con el gobernador de Río Negro Alberto Weretilneck para mantener contratos con el INVAP, el centro tecnológico que tiene sede en la ciudad rionegrina.

 

El jefe de Estado cuestionó y dijo "lamentar" los dichos del piquetero kirchnerista pero evitó subirle el tono a la polémica. "Es más de lo mismo. Hay argentinos que no entienden que nos hemos abrazado a la idea de un cambio, que ese cambio parte de una convivencia sana y respetuosa en la que podemos opinar distinto, pero que tenemos que hacerlo en un ámbito en el que generemos mayor vocación de diálogo", indicó en Radio Seis.