El presidente de la Nación, Mauricio Macri, puso el ‘pragmatismo‘ como eje de las relaciones de la Argentina con el mundo, con los organismos multinacionales de crédito y con los holdouts que reclaman el pago de bonos de la deuda, y dejó en claro que su gobierno ‘no opondrá diferencias ideológicas a las mejores soluciones’.

Asimismo, manifestó un fuerte compromiso con que sean ‘públicos’ y ‘reales‘ los datos de gestión, tanto para la ciudadanía como para el resto de los países.

En el cierre de su participación en el Foro Económico de Davos, tanto Macri como el ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, insistieron en que la Argentina ‘está preparada para conformar un acuerdo’, y adelantaron que hay una reunión prevista para el 1 de febrero en Nueva York, y que el país ya tiene definida la oferta que le harán a estos fondos (que adquirieron bonos luego de declarado el default y no entraron en los canjes 2005 y 2010).

Si bien el Gobierno mantiene guardada bajo siete llaves la propuesta, lo que dejaron trascender en la conferencia de prensa es que parte de la negociación que planteará la Argentina involucrará a los intereses punitorios.

Macri, que espera cerrar el acuerdo a principios 2016 aunque admitió que ‘hasta ahora no hay resultados concretos‘ en la negociación con los holdouts que a principio de semana habían pedido formalmente a la Argentina postergara una semana la presentación de la oferta por una cuestión de ‘logística’.

Sobre la relación con EEUU, Macri dejó en claro que gane quién gane la presidencia en ese país, la Argentina ‘está preparada para trabajar en conjunto’ en temas relacionados con el cambio climático, el terrorismo, y la corrupción.

Consultado por el tema precios y paritarias, el Presidente dijo que su Gobierno cree que ‘la inflación para 2016 estará más cerca del 20 por ciento que del 25‘, y con respecto a los reclamos salariales de los gremios, dijo que se sentarán ‘a hablar con los trabajadores‘ y espera ‘colaboración‘.

En ese sentido, señaló que ‘en esta transición estamos ordenando el desbarajuste heredado‘ y que generalmente estas situaciones ‘terminan en crisis económica, y ahora no es así‘, y llamó a esperar ‘a sentarse‘ y que haya ‘colaboración de (Hugo) Moyano y los gremios‘, y reiteró que ‘la meta es llevar la inflación a un dígito‘.

Además, celebró la decisión de la Secretaría del Tesoro estadounidense, que ayer comunicó que dejará de vetar en forma automática las solicitudes de créditos de la Argentina en organismos multilaterales.