El Gobierno y la Dirección Nacional Electoral descartaron ayer modificaciones en el sistema electoral antes de los comicios presidenciales del 25 de octubre, tal como impulsan desde el arco opositor.
En declaraciones radiales, el director nacional electoral, Alejandro Tullio, anticipó ayer que sugerirá no avanzar con la implementación del sistema de boleta única electrónica para las elecciones del próximo 25 de octubre, ni como sistema principal ni como complementario, por entender que, a esta altura, “cualquier cambio puede complicar y traer más perjuicios que beneficios”.
“No va a haber una recomendación favorable; no vamos a recomendar un cambio que pueda confundir al electorado, complicar la tarea de los presidentes de mesa y poner más incertidumbre en algo en lo que, por el contrario, lo que se busca es certeza”, planteó Tullio.
De esta forma, restó chances a la posibilidad de que, para los próximos comicios, pueda implementarse la boleta única electrónica como sistema principal o complementario para los casos de faltantes de boletas, como sugirió a la Cámara Nacional Electoral y a la Dirección Nacional Electoral la Red Ser Fiscal.
Justamente, Tullio había enviado la propuesta a los equipos técnicos de su área para que se expidieran acerca de la iniciativa y el miércoles recibió los primeros informes, que son -según consignó- “negativos”.
“A esta altura, cualquier cambio puede complicar y traer más perjuicios que beneficios”, definió Tullio, quien anticipó que, en consecuencia, la recomendación que hará al ministro de Justicia, Julio Alak (de quien depende su órbita), será no avanzar con una reforma para las próximas elecciones de octubre.
En este sentido, remarcó que “todos son renuentes a apoyar un cambio en el medio de unas elecciones”, no obstante lo cual destacó la necesidad, de cara a los próximos comicios, de “brindar la mayor cantidad de controles sobre cada uno de los aspectos del sistema electoral”.
Al argumentar su posición contraria a una modificación del sistema previo a estas elecciones, Tullio indicó que, cualquier cambio, “tiene que pasar por el Congreso”, donde “habría que modificar 38 artículos del Código Nacional Electoral y establecer un nuevo sistema de recuento de votos y de calificación de los votos”.
Al llegar ayer por la mañana a la Casa Rosada, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, descartó el uso de una boleta única complementaria y afirmó que “la próxima elección (de octubre) va a ser como las otras, y seguramente vamos a encontrar al PRO denunciando fraude, como hizo siempre, en cada una de las provincias”. Sobre ello, mencionó “la acordada de la Corte (Suprema de Justicia) que no hace ninguna referencia a dudas respecto de los sistemas, y hace una apreciación sobre que sería imposible cambiarlos”.
Frente a esta situación, la diputada nacional por el PRO Laura Alonso, afirmó que “Aníbal Fernández y Alejandro Tullio defienden hace años este sistema electoral con cara de amianto”. Alonso anticipó que van a proponer la eliminación de la Dirección Nacional Electoral para que sea sólo la Cámara Nacional Electoral, órgano de la Justicia, la encargada de organizar y administrar el proceso electoral.
También desde la oposición, el diputado nacional del Frente Renovador, Adrián Pérez, sostuvo que “el Gobierno busca excusas para no modificar nada del sistema electoral, porque le sirve el actual, que facilita la trampa y el fraude”. Télam y DyN
