El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, admitió ayer que finalmente no habrá cambios en la valuación de inmuebles para el cálculo de bienes personales, tras las contradicciones registradas entre los propios funcionarios del Gobierno, al asegurar que ‘los comentarios‘ al respecto del ministro de Economía, Axel Kicillof, ‘son definitivos‘.
‘No tengo más comentarios que hacer, los comentarios que ha realizado el ministro Kicillof, por instrucción de la Presidenta de la Nación, son definitivos‘, respondió Capitanich en la tradicional conferencia de prensa que brinda cada mañana en la Casa de Gobierno. El ministro coordinador insistió en que ‘lo que ha manifestado el ministro Axel Kicillof es la palabra de la Presidenta de la Nación, por lo tanto eso es lo que efectivamente se hará‘.
Capitanich se quejó por las ‘eventuales interpretaciones capciosas‘ que la prensa hizo sobre los cortocircuitos que existen en el Gobierno nacional y quedaron al descubiertos con las idas y vueltas generadas alrededor del proyecto de modificación del impuesto a los Bienes Personales. En este sentido, el ministro coordinador dijo que a partir de estos comentarios periodísticos se tendría que hacer ‘un nivel de análisis sintáctico, morfológico y semántico de cada oración que yo digo, respecto a lo que efectivamente se interpreta de mis dichos‘. Lo cierto es que el proyecto de modificación del impuestos a los Bienes Personales fue descartado el martes por el propio Kicillof, pese a que previamente lo había anunciado el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray y ratificado por el propio Capitanich. ‘Hoy hablé del tema con la Presidenta y lo descartó y yo también pienso que no hay que hacerlo‘, declaró el martes el titular del Palacio de Hacienda tras reunirse con Cristina Fernández.
La propuesta fue impulsada por Echegaray el pasado 3 de enero, y según explicó el titular de AFIP, la valuación, especialmente de los inmuebles, que son el 44% de lo que grava el Impuesto a los Bienes Personales ‘será a precios de mercado’, a partir de la base de datos con la que cuenta la AFIP, que toma tanto los valores declarados en las escrituras, como los precios que dan a conocer las distintas cámaras inmobiliarias, entre otros. Fuente: DyN.

