Las sirenas y señales lumínicas del casino lo anunciaban: se había ganado 3,6 millones de pesos en el tragamonedas. Más tarde, le dijeron que todo fue un error de la máquina, que estaba averiada. Que en realidad había ganado un premio de sólo 54,25 pesos.
Esa noche el jardinero Hipólito Ríos (54 años) había ido a jugar al casino central de la ciudad chaqueña de Resistencia (capital de la provincia). Cuando le contó a su familia lo del premio, ‘lo único que pensamos es que deje de trabajar, porque todos los días se solea’, cuenta su hijo Orlando Ríos a DIARIO DE CUYO al recordar esos fugaces momentos de suerte que tuvo el jardinero el 19 de febrero pasado.
‘No lo podía creer, creía que me estaban haciendo un chiste. Entonces mi papá me mostró la foto que le había sacado a la pantalla de la máquina tragamonedas. Decía 72 millones de crédito. Y bueno yo pensé que era 72 mil pesos o 30 mil pesos, que en realidad ya es mucha plata. Pero la sorpresa fue mayor cuando empezamos a sacar cálculos y nos daba 3.600.000 de pesos’, agregó Orlando.
‘La alegría fue inmensa. Lo único que pensamos es que deje de trabajar. La cuestión es que él sigue trabajando, estamos con todo igual no más. Con abogados y presiones, aunque con una ilusión de que en algún momento se nos dé’, remató.
Luego de que la máquina anunciara el premio de 72.351.805 créditos (es decir 3.617.590,25 de pesos), el jefe de sala le comunicó a Ríos que ante lo abultado del monto debía presentarse recién el miércoles 22 de febrero, el primer día hábil de esa semana, para cobrar el premio.
Al presentarse en la fecha indicada, desde la empresa Casinos Gala se le comunicó a Ríos que la máquina tragamonedas incurrió en un error por estar averiada y que en realidad había ganado un premio de 1.085 créditos, es decir sólo 54,25 pesos.
En negociaciones posteriores, al hombre se le llegó a ofrecer 2.500 pesos, pero con la foto de la máquina que lo sindicaba como ganador de 72.351.805 créditos en mano y asesorado por un abogado, decidió llevar adelante su reclamo ante las autoridades de Lotería del Chaco.
‘Cerca de 20 abogados nos ofrecieron sus servicios. Entre ellos, algunos famosos, como Fernando Burlando. Nos quedamos con Horacio Merola, que es de Chaco. No elegimos a Burlando, porque llegó tarde y ya habíamos firmado con el señor Merola’, cuenta el hijo del jardinero, tras mencionar que con su padre estuvieron encadenados dos días en la puerta del casino, hasta el miércoles pasado, en señal de protesta.
‘La sensación que nos queda es de tristeza por mi padre. Lo veo mal a él y nos sentimos mal nosotros. Ahora todos los días nuestro tema de conversación es ese. Es hablar mal de alguien, algo que nunca hacemos, nunca nos pasó. Somos buena gente, trabajadora. Y ahora es como vivir con otra presión’, agregó.
Juega con frecuencia
Según su hijo, el jardinero Hipólito ‘suele ir al casino casi siempre los fines de semana: viernes, sábado y domingo. Hace cuatro años más o menos que va al casino’. Esa noche que la máquina le marcó el gran premio ‘iba perdiendo más o menos 300 pesos hasta que le anunciaron los 3,6 millones de pesos. Es la primera vez que ganaba algo importante. Anteriormente llegó a ganar 1.000 pesos. En ocasiones, ha llegado a ganar entre 3.000 y 5.000 pesos. También Juega a la quiniela. Normalmente Juega todos los días 5 pesos, 2 pesos’.
Vamos por todo
En cuanto al proceso para que le paguen el premio, Orlando comentó que desde el casino ‘nos habían ofrecido 2.500 pesos y al otro día cuando hicimos la movilización el abogado de ellos ofreció 10 mil pesos, pero nada más. Hasta ahora nosotros rechazamos la propuesta, es una burla, una ofensa hacia nosotros. Nuestro abogado nos dijo que vayamos por todo’ el premio de 3,6 millones que reclama Hipólito, que es jardinero desde hace más de 30 años.
‘Nosotros queremos el dinero para arreglar nuestra casa. Queremos poner aire acondicionado en las habitaciones. Mi viejo quiere una tele a control remoto y después queremos comprar herramientas para seguir trabajando’, dijo el hijo de Hipólito.
Al describir el apoyo que recibe de los chaqueños, cuenta que la gente dice que son unos ‘sin vergüenza, unos ladrones’ que habría que ‘prenderles fuego’, a los responsables del casino.

