Buenos Aires, 27 de marzo.- Hugo Moyano ya están pensando en un nuevo paro general de actividades para después del 31. Modalidad y fecha de esa próxima medida será justamente el punto central que va a debatir el Comité Central Confederal convocado por el dirigente camionero para el miércoles 15 del mes que viene.

Hay ánimo entre las organizaciones de la central opositora para que esa posible medida de fuerza se extienda por 36 horas con el plus, además, de una movilización a Plaza de Mayo.



La CGT del camionero dispuso una huelga a nivel nacional en defensa de todos los trabajadores, cualquiera sea su actividad o nivel salarial. "No vamos a defender solamente a los que más ganan", dicen los de Moyano.



Hay un dato que es indiscutible: resulta incomparable la situación de los asalariados del sector transporte con los de la media de la clase trabajadora argentina. Hasta el propio Indec, de reconocida pericia para dibujar números, salió a reconocer que la mitad de los ocupados gana hoy menos de 5.500 pesos mensuales.



En una situación más aliviada, los transportistas reclaman ante todo la eliminación del impuesto a las ganancias que tributan los trabajadores de la llamada cuarta categoría, que son aquellos que ganaban por encima de 15 mil pesos en 2013. Se entiende por qué aquellos que en esa posición son reacios a hacer horas extras o a trabajar en los feriados.



Algo parecido ocurre con los bancarios, que resolvieron sumarse al paro. Otra organización que parece dispuesta a levantar campamento del mundo K es la poderosa Luz y Fuerza. No se sumará al paro general el gremio de Guillermo Moser, pero va por sus propias medidas de fuerza.



Pese a lo poco que falta para el martes de brazos caídos, todavía generan desconfianza entre sus pares los movimientos del colectivero Roberto Fernández, a quien le endilgan una inclinación innata para bajarse de los conflictos a último momento, si eso termina favoreciendo los intereses de la UTA.



Pablo Micheli, jefe de la CTA combativa, también mostró cavilaciones, pero al final también será de la partida. Así, los piquetes en puntos de acceso estratégicos estarán garantizados, dijeron.