Un ejemplar de lobo marino albino, casi totalmente blanco, nació en la reserva faunística provincial Punta Bermeja, a 65 kilómetros de Viedma, sobre la costa atlántica, donde habitan unos 6.000 ejemplares de ese mamífero.
El cachorro, que ya mide unos 80 centímetros de largo y pesa 15 kilos, nació hace tres semanas. Se diferencia claramente de sus congéneres -que son de color negro- y llama la atención de los visitantes de la colonia continental de lobos marinos, una de las más grandes en su tipo en todo el mundo.
‘Como todos los veranos se registró la parición de unas 800 crías y al hacer nuestras observaciones descubrimos al pequeño albino, caracterizado por la ausencia de pigmentación en su piel, ojos y pelos, como consecuencia de una mutación genética imprevisible‘, explicó el biólogo Milton Perelló, responsable de la reserva rionegrina.
Añadió que ‘todo ejemplar albino del mundo animal, como también ocurre con los mismos casos en los humanos, sufre ante la exposición al sol, y por eso notamos que busca la protección de la sombra del acantilado y de las rocas‘. Según la memoria de los guardafaunas del lugar, sería el sexto caso del nacimiento de un lobito marino albino, en lapso de la última década.

