De vuelta. Mauricio Macri regresó ayer al país luego de haber participado en sudáfrica de la Cumbre de los países del BRICS como invitado por ostentar la presidencia del G-20 que sesionará en noviembre en Buenos Aires.

 

El presidente, Mauricio Macri, utilizó ayer sus redes sociales para publicar una carta abierta a la sociedad, en la que pide "no soplar el fuego de los discursos de odio". En su reflexión, el Presidente advirtió sobre "los voceros del odio", y convocó a los argentinos a alejarse "de los peligros de esos discursos".

El jefe de Estado define a este tipo de expresiones como "una enfermedad social", al tiempo que pide "confiar en el silencio de la inmensa mayoría de argentinos pacíficos".

Sin nombrarlo explícitamente, el mandatario también hizo alusión a las duras expresiones del líder piquetero Luis D" Elía sobre su gestión. "Habría que fusilarlo en la Plaza de Mayo", consideró el titular de Miles sobre el Presidente por endeudar al país.

"Aunque los voceros del odio son ruidosos y amenazadores, son escasos. Son muchísimos más los argentinos que quieren vivir en paz, muchos más los tolerantes, los respetuosos, los comprensivos", respondió Macri en su misiva.

"Intentar persuadir con argumentos de comprensión y tolerancia a los autores de los discursos de odio es como soplar para apagar un fuego. El odio se alimenta de cualquier cosa que se le oponga, como el fuego se reaviva cuando se lo sopla", señaló en la publicación de este fin de semana y en esa línea, agregó: "No soplemos el fuego de los discursos de odio con argumentaciones y mucho menos con ira. Pero tampoco les tengamos miedo".

El mandatario también dijo estar convencido de que la "única manera de alejarnos de los peligros de esos discursos es entenderlos como una enfermedad social y aislarlos hasta que el combustible de su furia se agote". Además, pidió confiar en "el silencio de la inmensa mayoría de argentinos pacíficos" que "sin decir ni una sola palabra tienen el poder de dejar atrás para siempre a los voceros del odio".

Macri advirtió que "discursos de odio son todas las expresiones que incitan al desprecio de los que por algún motivo son distintos a uno; las que justifican la intolerancia por cuestiones de religión, nacionalismo, elección sexual, racismo o creencias".

En esa misma línea, ratificó que ese estilo de discursos son también "las declaraciones que promueven la perturbación de la paz; los tweets, notas, posteos, correos electrónicos, mensajes de Whatsapp y documentos de todo tipo que fomenten la idea de perseguir a una persona o a un grupo de personas; los llamados a la violencia como una posibilidad legítima para imponerse sea como sea".