El 80 por ciento de las personas que padecen diabetes durante al menos 15 años tendrá retinopatía, una enfermedad que puede derivar en ceguera si no se trata a tiempo, por lo cual especialistas recomendaron la práctica de controles anuales de la visión y metabólicos para evitar la afección.
La retina es una capa de nervios ubicada en el fondo del ojo cuya función es percibir la luz y ayudar a enviar las imágenes al cerebro y la retinopatía diabética es una complicación de la diabetes causada por el deterioro de los vasos sanguíneos que irrigan los ojos.
El daño de los vasos de la retina puede provocar hemorragias y la formación de conductos frágiles e irregulares y tejidos fibrosos, que tornan borrosas o distorsionadas las imágenes enviadas al cerebro.
El especialista Alberto Zambrano, presidente de la fundación que lleva el mismo nombre, explicó que "los riesgos de desarrollar retinopatía aumentan en pacientes diabéticos que han padecido la enfermedad por mucho tiempo".
La diabetes es una enfermedad crónica que se produce porque el páncreas no elabora suficiente insulina, una hormona generada para regular el azúcar en la sangre, o a raíz de que el organismo no la puede utilizar en forma eficaz.
Zambrano advirtió que la retinopatía diabética es una enfermedad que "si no se trata a tiempo puede ocurrir un desprendimiento de retina difícil de solucionar y habitualmente termina en ceguera".
"Esta patología no suele presentar síntomas ni dolor, si bien la visión puede tornarse gradualmente más borrosa si se sufre de edema macular", dijo el especialista.
Asimismo, sostuvo que el embarazo y la presión arterial elevada pueden agravar la afección, y advirtió que "es una enfermedad controlable, pero irreversible".
En ese sentido, recomendó la práctica de estudios de fondos de ojo una vez por año para la detección precoz de la enfermedad y mantener bajo el nivel de la glucemia.
"Cuando la retinopatía adquiere factores de riesgo, que son parámetros detectados en el fondo de ojo, se hace fotocoagulación laser, que es un tratamiento que controla la mayoría de los casos de retinopatía diabética", explicó el experto.
Zambrano aseguró que "con este estudio y control metabólico se puede controlar la enfermedad".
El especialista advirtió que en etapas avanzadas de la retinopatía diabética, "que se llama proliferante, se nota una abundancia de vasos anormales dentro del vitreo del ojo, que es la gelatina transparente que llena el ojo".
"En esa etapa, el vitreo deja de ser transparente y se llena de vasos, se desprende la retina y el paciente queda ciego", explicó.
"Antes de que eso pase, se puede recurrir a una cirugía de vitrectomía para eliminar el vitreo y poner la retina en su lugar", expresó, y sostuvo que la intervención "da excelentes resultados, pero hay que evitar llegar a esa etapa".
La diabetes es una enfermedad a la que Naciones Unidas otorga la misma importancia y reconocimiento que a otras como el HIV/Sida, la tuberculosis y la malaria.

