Emotivo. La casa que sirvió de refugio a la niña judía fue escenario del momento más emotivo de ayer, en un recorrido en el que Macri pudo adentrarse en todos los detalles del escondite.

 

El presidente Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada, junto a la reina Máxima recorrieron ayer la Casa-Museo de Ana Frank en la ciudad de Ámsterdam (Holanda), donde se firmaron acuerdos para ‘promover el diálogo y la tolerancia‘.


Allí, los visitantes fueron guiados por Ronald Leopold, director general de la Casa de Ana Frank. El presidente escribió en el libro de visitas que el de Ana Frank ‘es un mensaje de esperanza. Su padre supo transformar su enorme dolor en una misión y comprometer al mundo en la lucha por los derechos humanos. ’Piensa en toda la belleza a tu alrededor y sé feliz’, Ana Frank. Con todo mi afecto y respeto‘.


Macri, Awada, y la reina visitaron ayer el museo, que alberga el escondite donde la niña judía escribió su famoso diario durante los más de dos años que estuvo allí escondida de los nazis junto a su familia antes de ser deportada a un campo de concentración. Entre junio de 1942 y agosto de 1944, Ana Frank permaneció escondida junto a su familia en los bajos de una vivienda en Ámsterdam. ‘Gracias por trabajar por un mundo mejor‘, fueron las palabras que pronunció el mandatario argentino tras recibir un cuadro de la ventana del ático de la casa de Ana como regalo de sus anfitriones, quienes, por su parte, lo elogiaron por ofrecer ‘una ventana de ilusión a mucha gente‘ en Argentina.


La institución colabora con el Centro Ana Frank Argentina, en Buenos Aires, fomentando la educación de los jóvenes en la lucha contra la discriminación y la violencia.