Posadas.- Un enorme muro de hormigón (de 5 metros de alto y 1.300 de largo) impide el acceso directo de peatones a la cabecera argentina del puente internacional que une a Posadas con Encarnación (Paraguay), lo que genera disgusto en la población local.

 

 

Los automovilistas de esta ciudad tienen que dar un largo rodeo y los caminantes se ve obligados a subir a un suerte de puente aéreo que llega hasta la estación del tren. Ambos servicios (ferrocarril y ómnibus) son explotados por la empresa misionera Don Casimiro.

 

El muro se construyó bajo el gobierno kirchnerista, cuando eran director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) Oscar Thomas y ministro de Transporte de la Nación Florencio Randazzo. Ninguno dio explicación alguna en torno de este murallón absurdo y discriminatorio.

 

Hoy en parte está cubierto de yuyos. Se hizo totalmente de hormigón, con una altura de cinco metros y 1.300 metros de largo.

 

Transcurrido el tiempo, nadie sabe los motivos que impulsaron su ejecución a un costo millonario, en un lugar de intenso movimiento como lo es el puente carretero-ferroviario San Roque González de Santa Cruz, que une a Posadas con Encarnación.

 

Fuente: La Nación