En una jornada plagada de silencios, desmentidas y versiones no confirmadas, crece en el Gobierno la puja por los reemplazos de tres ministros del gabinete que renunciaron y que hoy pueden dejar formalmente sus cargos. Se trata de Claudio Moroni (Trabajo); Juan Zabaleta (Desarrollo Social) y Elizabeth Gómez Alcorta (Mujeres, Género y Diversidad), la única que hasta el momento presentó formalmente su renuncia al cargo. Lo hizo el viernes, enojada por el manejo del conflicto mapuche en la Patagonia.
"Ni Zabaleta ni Moroni renunciaron hasta ahora. Habrá cambios y se anunciarán mañana (por hoy)", se empecinaban en afirmar cerca del presidente Alberto Fernández, quien pasó la jornada dominical en la quinta de Olivos evaluando las distintas alternativas.
Más allá de sus deseos, y según fuentes oficiales, el cristinismo puso sobre la mesa distintas opciones, y está claro que Moroni no formaba ni forma parte de los preferidos de la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien siempre lo tuvo en la mira.
En el caso de Trabajo, es un hecho que Moroni dejará ese lugar. Su salida estaba prevista para fin de año, pero un problema de salud habría acelerado los plazos. Blanco de las críticas del kirchnerismo, Moroni, que estaba en el sillón de la cartera laboral desde el inicio de la gestión de Alberto Fernández, se despediría hoy de su cargo y en el Gobierno definen su reemplazante. El sucesor tendrá como desafío inmediato mediar en la paritaria del Sindicato de Camioneros, en la que Pablo Moyano exige un 131% de aumento.
Circuló alguna vez como potencial sucesor Mariano Recalde, actual senador, y hace algunas semanas se mencionó a Gustavo Ciampa, un abogado laboralista. Pero los gremialistas de la CGT aseguraron que el presidente no cedería ante las presiones de su vicepresidenta.
En la danza de nombres, surgieron por estas horas tres nuevos candidatos: Sergio Palazzo, jefe del gremio de los bancarios y diputado nacional kirchnerista; Roberto Sukerman, actual jefe de Gabinete del Ministerio de Trabajo y exfuncionario del área del gobierno de Santa Fe que encabeza Omar Perotti, y Marcelo Claudio Bellotti, actual secretario de Trabajo, abogado y de buena llegada con gremios y empresas.
La obsesión del kirchnerismo con echarlo creció después del conflicto con el gremio de los empleados de la industria del neumático. A Moroni lo acusan de haberse puesto del lado de los empresarios y de haber dormido durante meses una situación que se pudo haber resuelto lejos de la atención pública.
En el caso de Zabaleta, en tanto, cerca del ministro comentaron que, a pesar de no presentar formalmente su dimisión, "Juanchi se está yendo de manera conversada". Zabaleta volverá a hacer política en Hurlingham, de dónde sigue siendo intendente con licencia. También allí hay una danza de nombres. Mientras el albertismo y distintos movimientos sociales enarbolan el nombre de la diputada Victoria Tolosa Paz, se suman a la danza de nombres el actual secretario de Innovación, Ariel Sujarchuk (de buen vínculo con la vicepresidenta y hoy trabajando en el equipo de Sergio Massa).
Zabaleta deja a su sucesor el desafío de transformar los planes sociales en trabajo, tarea que se inició con el plan Potenciar Trabajo.
En el caso de Gómez Alcorta, la exsenadora María Cristina Perceval -de histórico buen vínculo con Cristina Kirchner- es la opción más concreta para ocupar ese cargo, mientras se diluía la posibilidad de que la portavoz presidencial Gabriela Cerruti asumiera ese cargo.

