El candidato a presidente de Cambiemos, Mauricio Macri, analiza en caso de ganar el balotaje y acceder a la primera magistratura, disponer al diputado electo Emilio Monzó como presidente de la cámara baja y al presidente del PRO, Humberto Schiavoni, como secretario administrativo del Senado, como sus dos espadas peronistas para alcanzar consensos en un Parlamento que tendría una correlación de fuerzas muy adversa.

Según confirmaron a Télam tres fuentes del PRO, Monzó ya recibió de parte de Macri la propuesta de ser el titular de la Cámara de Diputados, tras ser electo legislador por ese distrito en las elecciones del 25 de octubre último.

Desde 2012, el ministro porteño es el principal operador político de Macri y quien armó la estrategia nacional que derivó en Cambiemos, y oficia de jefe de campaña política junto al secretario general de la Ciudad, Marcos Peña (jefe de la comunicación).

‘Monzó se veía como ministro del Interior, pero Mauricio le dijo que lo necesita al frente de Diputados en caso de ganar por la necesidad de buscar consensos con la UCR y el peronismo’, dicen las fuentes.

Peor aún será en el Senado, en el que Macri sería el primer presidente de la historia cuyo partido no es ni primera ni segunda minoría (de hecho, el Frente para la Victoria tiene garantizado el quórum propio).

Para articular consensos que se prevén difíciles, Macri tiene previsto en caso de triunfar ubicar en la estratégica Secretaría Administrativa del Senado al presidente del PRO y su jefe de campaña en el NEA, Humberto Schiavoni. ‘Humberto es peronista y un hombre del interior que podrá trabajar bien con Gabriela (Michetti, que sería la eventual presidenta del Senado) y con los demás opositores‘, relató a Télam una fuente del PRO.