Huellas dactilares encontradas en el baño de la estación de servicio de Garayalde no corresponden a la joven María Cash, desaparecida en julio de 2011. Lo confirmaron fuentes ligadas a la investigación aunque aceptaron que “aún faltan los resultados de las pericias caligráficas”. Pero quedó en claro que “todas las huellas dactilares encontradas en el lugar fueron cotejadas y ninguna de ellas corresponde a la joven desaparecida en Jujuy”. Las pruebas fueron cotejadas por la policía científica de Chubut.

 

Las huellas encontradas pertenecen a una joven de apellido Araujo que reside en Río Grande, Tierra del Fuego y cuyo documento comienza con 32 millones. Es nacida en el año 87.

En cuanto a la estación de servicio de Cañadón Seco, las investigaciones tampoco dieron resultado positivo. La primera de las 19 cámaras registradas da al pasillo que conduce a los baños. Y una joven que se ve salir no tiene la fisonomía de la joven desaparecida. Aunque siguen revisando. Ahora la investigación está a cargo de la dirección de la zona norte de Santa Cruz y del fiscal federal Federico Sachi.

 

Los dos mensajes de auxilio aparecieron en baños de estaciones de servicio de la localidad chubutense de Garayalde y la santacruceña de Cañadón Seco (268 km al sur de la primera) y podrían haber sido escritos por la desaparecida María Cash. Pero ahora, las primeras pericias dicen lo contrario.

 

El mensaje apareció el lunes en un baño en la estación de servicio de Garayalde, una localidad chubutense ubicada a mitad de camino entre Comodoro Rivadavia y Trelew. Allí se escribió: "Ayuda. Soy María Cash. Me llevan a un pueblo de Las Heras en un auto blanco Sandero DEN 232. Avisen auxilio" y se fijó la fecha de ese día y la hora, las 13.

 

Pero la chapa DEN 232 que figura en el mensaje escrito supuestamente por la joven desaparecida en 2011 no pertenece a un Renault Sandero sino a un Fiat Uno con pedido de secuestro por robo en San Isidro, Buenos Aires. Además, las patentes que comienzan con D remiten a vehículos comercializados entre 2000 y 2003, época en la que los Renault Sandero todavía no se fabricaban.

 

En Cañadón Seco el mensaje fue más breve que el que se halló en Garayalde y si bien citaba que la llevaban a Las Heras, solo decía que iba en un auto blanco, sin describir marca ni patente. En tanto, algunas versiones aseguran que los mensajes podrían haber sido escritos por un grupo de jóvenes que se trasladaban por el sur del país en un motorhome. Sobre esta pista está trabajando también la policía de Santa Cruz.

 

Fuente: Clarín