Otros tiempos. Alperovich -a la izquierda- y Pichetto -a la derecha- durante una sesión en el Senado. Ante la salida del tucumano, el rionegrino señaló ayer: "Algunos creen que volver al pasado es una opción".

Tan sólo 48 horas antes de que el Senado vote en el recinto la Ley de Presupuesto 2019, clave para el último año de mandato de Mauricio Macri, el bloque peronista que conduce Miguel Ángel Pichetto se quebró: el senador tucumano José Alperovich, "cansado" con el accionar del rionegrino, decidió dar el portazo y sumarse a la bancada que lidera Cristina Kirchner con quien teje una alianza de cara al 2019. Es decir, que la idea de coformar un interbloque en el Senado con CFK tiene como principal objetivo construir un espacio que le marque la cancha a Pichetto y al propio Gobierno.

En su salida estrepitosa, Alperovich arrastró a su comprovinciana, Beatriz Mirkin. Ambos formalizarán la ruptura hoy martes. Buscan diferenciarse de Miguel Pichetto y otros senadores del PJ que votarán este miércoles a favor del Presupuesto 2019 que ya tiene la media sanción de Diputados.

Según Alperovich, no se siente representado por el bloque que lidera Pichetto. "El bloque es una cag..., un quilombo. Cada uno hace y vota lo que quiere. No se discuten las decisiones. Eso no es un bloque", dijo el tucumano.

Con este quiebre -que sería el anticipo de una fractura mayor-, el bloque que conduce Pichetto está bajo extrema tensión a raíz de la ley de Presupuesto 2019 que ya se comprometió con el Gobierno a acompañar con los votos y por la decisión de dejar afuera del temario de la sesión de este miércoles la discusión de la eliminación del Fondo Sojero, algo que impulsaban varios gobernadores peronistas denominados "rebeldes" o "duros".

Otra cuestión que atraviesa la decisión de Alperovich es la interna peronista en Tucumán que enfrenta a Alperovich con el actual gobernador y su sucesor, Juan Manzur, que quiere reelegir. Pichetto estuvo en Tucumán y se mostró en un acto con Manzur, lo que irritó aún más a Alperovich.

El exgobernador ya anunció que pretende competir contra Manzur en 2019 por la gobernación por afuera del PJ, en una jugada que pone en riesgo la hegemonía del peronismo en Tucumán. Para eso busca tener el apoyo de la expresidenta, que mantiene buenos niveles de adhesión en la provincia.

Alperovich además pidió sumar a Cristina a la unidad del PJ de cara a 2019 y aseguró que habló del tema con Sergio Massa, e incluso dijo que el tigrense le dio la razón.

Un ala de la bancada del PJ del Senado ya venía conversando sobre la posibilidad de romper el bloque. Pero la ruptura del peronismo podría ser mayor. La discusión de la semana pasada entre Miguel Pichetto y José Mayans dejó en evidencia la fractura, y el formoseño -leal a Gildo Insfrán, uno de los pocos gobernadores cercanos a Cristina- es otro de los nombres que podría alejarse.

En una situación similar están los pampeanos Norma Durango y Daniel Lovera, mientras que tampoco le responde a Pichetto la catamarqueña Inés Blas, cercana a la gobernadora Lucia Corpacci.

El chubutense Mario País, por su parte, viene endureciendo su discurso contra el Gobierno y sabe que no volverán a promoverlo para el Consejo de la Magistratura.

Los fueguinos José Ojeda y Julio Catalán Magni fueron leales al rionegrino hasta que les pidió habilitar los allanamientos a Cristina y dejaron sus bancas vacías. Su gobernadora, Rosana Bertone, dijo que al igual que muchos de sus colegas no quiere dos frentes peronistas que dividan a la oposición. Bertoni apuesta a su reelección a una alianza con La Cámpora.

Los leales y los que no analizan la jugada

Leales a Pichetto se sostienen el cordobés Carlos Caserio, el salteño Rodolfo Urtubey, el catamarqueño Dalmacio Mera, el correntino Carlos Espínola, el chaqueño Eduardo Aguilar; y suelen acompañarlo los entrerrianos Pedro Guastavino y Sigrid Kunath. Omar Perotti, Alfredo Luenzo y Guillermo Snopek eran de ir a sus minicumbres, pero ya no le rinden pleitesía. Y los sanjuaninos Rubén Uñac y Cristina López de Abarca no hablan de Cristina pero no avalaron sus allanamientos y levantan el discurso de la unidad peronista. Así las cosas, Cristina armará un interbloque con 11 senadores, mientras que la bancada de Pichetto quedará en 22.