Cristina Fernández de Kirchner volvió a encabezar ayer un acto con el candidato a diputado del oficialismo, Martín Insaurralde, y aseguró ‘no‘ tenerle ‘miedo‘ a las denuncias que pueda hacer la oposición en su contra por violar la veda electoral.
Desde el campo de deportes de la universidad de La Matanza (Buenos Aires), la presidenta reveló con ironía que ayer por la mañana, antes de ir al acto, ‘pensaba ¿será conveniente que vaya? ¿Mañana no me meterán una denuncia por venir a apoyar a los candidatos del Frente para la Victoria?‘ ‘La verdad que dudé pero como no tengo miedo, como he tenido y voy a seguir teniendo mucho coraje, dije vamos igual‘.
La mandataria comparó la denuncia por su presunta participación en la campaña electoral con la que se impulsó en 2007 por el caso Skanska, en el que se planteó la existencia de sobreprecios en la adjudicación de obras desde el Ministerio de Planificación.
‘Me acuerdo en 2007, cuando un señor que dirige un monopolio no quería que Cristina sea candidata a presidente y se lo fue a decir a Néstor (Kirchner). Me acuerdo muy bien, en todo 2007, el escándalo terrible con, ¿cómo se llamaba esa causa con nombre de yogur?‘, añadió en alusión al caso Skanska.
‘Nadie sabe en qué quedó (ese caso), el único funcionario que procesaron quedó libre. El juez, ¿saben quién fue? Guillermo Montenegro. ¿Saben dónde está ahora? Como ministro de Justicia y Seguridad porteño. Después nos dicen que queremos politizar la justicia‘, disparó después del mediodía.
“Díganme si no hay que democratizar la Justicia en serio’. En 2011 ‘quisieron enlodar a una de las mujeres más transparentes de la Argentina, Hebe de Bonafini‘, aclaró la jefa de Estado en el partido bonaerense de La Matanza, el más poblado del país, que suele tomarse como barómetro del resultado eleccionario, por su magnitud poblacional, a una semana de las elecciones primarias.
Acompañada por el gobernador bonaerense Daniel Scioli, Cristina encabezó un multitudinario cierre de campaña del oficialismo bonaerense, que tuvo por escenario el predio de la Universidad Nacional de La Matanza, en ese populoso distrito del suroeste del Conurbano.
El jueves Cristina fue denunciada por violar la prohibición de inaugurar obras o realizar actos de Gobierno que puedan promover la captación del voto. La demanda fue presentada por los precandidatos opositores de JUNTOS en UNEN, Ricardo Gil Lavedra, Humberto Tumini, Sergio Abrevaya, Alfonso Prat Gay y Victoria Donda ante la jueza electoral María Servini de Cubría.
En este sentido, el fiscal federal Jorge Di Lello le dio curso a la investigación y aseguró ayer que es ‘correctísima‘ la denuncia. ‘Hay una ley y a mí me pagan para aplicar la ley‘, afirmó. Di Lello, en tanto, señaló que para estos casos la norma contempla una ‘inhabilitación política de uno a diez años‘, pero admitió que ‘sería hipócrita decir que esto va a suceder‘.

