En la cumbre del G20. Macri cerró el encuentro. Dijo "Hay avances que permiten ilusionarnos". El Presidente habló tras el guiño del FMI a la renegociación del acuerdo y pidió "consolidar una cultura de diálogo".

 

Con dos focos de conflictos, impensados hasta hace muy poco, el presidente Mauricio Macri volvió ayer a pisar suelo mendocino para cerrar el plenario de Educación y de Empleo del G20. Pero el plato fuerte del viaje recién tendrá lugar hoy en medio de la crisis política con el gobernador anfitrión, Alfredo Cornejo, y el creciente malestar del sector vitivinícola, que con las medidas para enfrentar la crisis, heredaron el regreso de las retenciones a las exportaciones.

Para limar asperezas, el Presidente se reunirá hoy con la Mesa Vitivinícola de Mendoza y San Juan -ver recuadro-.

Con Cornejo las cartas están sobre la mesa. El jefe de la UCR no esconde su malestar porque Macri no consultó a los radicales sobre las medidas de ajuste y los nuevos impuestos para enfrentar el déficit y la crisis con el dólar. Tampoco se produjo el desembarco de alguna figura de los principales socios de Cambiemos en el Gabinete nacional. Para colmo, las retenciones calaron hondo entre los bodegueros y esto pegó fuerte en el ánimo del principal motor de la economía mendocina, a pesar de ser una de las cinco provincias gobernadas por Cambiemos.

Mendoza siempre fue un territorio afín para el Presidente pero esta visita se da en un marco atípico y con cierto temor a que algún roce la empañe. De hecho, la agenda de Macri fue bastante reservada y aparentemente en el Gobierno mendocino no estaban al tanto de sus movimientos.

La relación entre Macri y Cornejo se tornó muy tirante después de las discusiones que se dieron en el caótico fin de semana en la Quinta de Olivos, cuando el mendocino lideró la ofensiva del radicalismo para quedarse con tres ministerios, algo que quedó en el olvido.

Cornejo presionó fuerte para conseguir lugares importantes en el Gabinete y fortalecer políticamente a Macri -según la idea del radicalismo-, pero finalmente terminó enojado por las idas y vueltas y el domingo por la noche retornó a Mendoza, lo que le valió algún reproche de sus correligionarios. "Vamos a ayudar al Gobierno desde afuera", dijo después, dejando trascender el fastidio.

Aunque se cuida de no exponer las diferencias con Macri (como hizo en otros momentos como en la pelea por las tarifas y Transener), el mendocino por lo bajo muestra sus diferencias con el Gobierno nacional por el manejo de la crisis y algunas medidas que golpearon especialmente a la economía de su provincia. Cornejo ya había dado muestras de sus diferencias cuando recibió a Martín Lousteau y le dio un empujón a las versiones de una candidatura presidencial.

En ese sentido, la visita de Macri también será riesgosa porque enfrenta un fuerte fastidio de parte del sector vitivinícola, afectado especialmente por la quita del reintegro a las exportaciones y por las retenciones anunciadas esta semana. Se trata, además, de un sector que ya venía golpeado.

El Presidente se reunirá hoy al mediodía en la coqueta bodega Bressia (del presidente de la cámara Bodegas de Argentina) con representantes del sector que integran la Mesa Vitivinícola, que le reiterarán históricos reclamos como la quita del impuesto a los espumantes o el tratamiento de la Ley de Jugos Naturales para endulzar las bebidas. Pero el foco de la reunión está puesto en la quita del reintegro a las exportaciones y las retenciones de 3 por dólar que deberán enfrentar. Por la primera, se estiman que el sector vitivinícola mendocino perdió alrededor de 1.200 millones de pesos y por las retenciones resignar 3.200 millones.

 

Delegación local en Mesa vitivinícola


Durante la mañana de hoy, en Mendoza se realizara el quinto plenario de la Mesa de Competitividad vitivinícola, en la bodega de Walter Bressia, que será presidida por el subsecretario de Agroindustrria de la Nación, Luis Etchevehere. Allí se espera también la presencia del presidente Macri. Los bodegueros plantearán siete temas: el acceso a nuevos mercados y el estado de las negociaciones externas en curso; la Logística de circulación de camiones bitrenes, y el Plan de control sanitario de Lobesia Botrana, solicitud de fondos para el presupuesto 2019. Además, el tratamiento de existencias vínicas para la presente temporada, la promoción del vino como Bebida Nacional; el proyecto de uso de jugos naturales en bebidas sin alcohol y la eliminación de impuestos internos a los vinos espumosos. La delegación sanjuanina será encabezada por el ministro de Producción, Andrés Díaz Cano y los presidentes de todas las cámaras vitivinícolas locales.


Awada también viajó
 

Juliana Awada aterrizó ayer más tarde que Macri y se dirigió directamente al Gran Hotel Potrerillos, ubicado en una región de alta montaña con atractivos para el turismo aventura, que está a sólo 60 kilómetros de la capital mendocina. Allí, el Presidente encabezó ayer una nueva "Mesa de Trabajo de Turismo" con distintos actores de la actividad.


Para Gendarmería
 

Macri y su esposa descansarán en el paisaje único, junto al Dique Potrerillos y la cordillera de los Andes. El Presidente se verá cara a cara con vecinos del lugar. Hoy, se dirigirá a Luján de Cuyo, donde recibirá dos edificios abandonados de YPF para que Gendarmería Nacional establezca un escuadrón y un instituto de formación que serán reformados.