Finalmente el Gobierno de Tierra del Fuego y el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) firmaron ayer el acuerdo salarial que pone fin al conflicto iniciado hace una semana cuando los docentes iniciaron su permanencia en Casa de Gobierno, según informó la prensa digital de la provincia sureña.
A la tarde, por unanimidad las asambleas docentes de Río Grande y Ushuaia ya habían aceptado la propuesta salarial del Gobierno, pero con la condición de que no descuenten los días de paro de los docentes durante el conflicto. Finalmente, el Ejecutivo propuso efectuar un descuento de manera escalonada de los días ‘efectivamente relevados‘, informó el sitio Sur54.com.
Según el sitio, anoche se firmó un acta que hoy será homologada en el ámbito de las paritarias docentes. A la luz de este acuerdo, desde octubre el salario de bolsillo del cargo testigo jornada simple llegará a los 6.862,22 pesos.
Tras la firma, el secretario general del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF), Raúl Arce, consideró que no debían quedar ‘rencores‘ entre las partes, las que coincidieron en que los hechos vividos esta última semana ‘no se deben volver a repetir‘.
En horas de la tarde, mientras el Gobierno y el sindicato buscaban acordar, Arce destacó que se había logrado “que se pase el monto de gasto en masa salarial de 75 millones de pesos a casi 100 millones”.
En las reuniones realizadas el pasado miércoles, en el marco del Consejo Económico y Social, la gobernadora fueguina Fabiana Ríos presentó dos propuestas al SUTEF que no conformaron las demandas del sindicato, y la tercera logró consensuarse ayer a la madrugada después de 12 horas de deliberaciones.
El ofrecimiento oficial propone alcanzar al 1 de abril el 90% de la función docente y un 100% a partir del 1 de agosto, además de modificar a partir del 1 de octubre los porcentajes de antigüedad.
Los maestros aceptaron por unanimidad esta alternativa en asambleas realizadas ayer en la escuela 14 de Río Grande y en el estacionamiento de la sede gubernamental en Ushuaia, que seguía ocupada en esos momentos. También los docentes habían votado por mayoría condicionar el cierre del acuerdo a que no haya sanciones administrativas ni se descuenten los días de huelga, como pretende el gobierno fueguino.

