Argentina, uno de los mayores productores agropecuarios del mundo, importará tomates de Brasil para contrarrestar el alza estacional del producto, y así para ‘garantizar’ el abastecimiento y el éxito del acuerdo de precios lanzado recientemente para combatir la inflación .
La decisión marca un cambio de estrategia en la administración de la presidenta Cristina Fernández, que ha impuesto fuertes restricciones a las importaciones de productos para defender la industria nacional.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijo que Cristina ya instruyó la compra de tomates a Brasil dado que se espera un incremento en su precio por un desabastecimiento del producto debido a problemas climáticos.
En su habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada, el funcionario explicó que ‘se estima que el tomate en los próximos diez días, por problemas climáticos, podría tener reducción de oferta y, en consecuencia, incremento de precio‘. Dijo que para la importación de tomates ‘la presidenta instruyó al ministro (de Economía) Axel Kicillof para que, a través del Mercado Central de la República Argentina, propicie la importación de tomates de Brasil para garantizar abastecimiento y precio a los consumidores.
Si es posible precios inferiores a los del mercado, tanto mejor‘.
Capitanich explicó que este mecanismo ‘se hará con todos aquellos bienes que experimenten problemas de oferta estacional o que puedan afectar el nivel de precios del programa ’Precios Cuidados’, a los efectos de garantizar que el consumidor tenga todos los bienes perfectamente garantizados en términos de abastecimiento y precios‘.
Argentina tiene una de las mayores tasas de inflación en el mundo. Los precios al consumidor subieron alrededor de un 25 por ciento en el 2013 según estimaciones privadas, aunque las desprestigiadas estadísticas oficiales la estiman en alrededor del 10 por ciento.
La falta de inversión, una alta emisión monetaria para satisfacer el elevado gasto público del Gobierno y la incertidumbre por el debilitamiento de la economía local son algunas de las causas del incremento de los precios, según analistas.
Aunque se niega a reconocer la inflación, el Gobierno lanzó el lunes pasado su tercer congelamiento de precios en un año, pero apenas abarca unos 200 productos básicos de los miles que encuentran en un supermercado y se extiende por ahora sólo a las grandes cadenas en Buenos Aires y sus alrededores.
Los controles de precio lanzados previamente por el Gobierno fracasaron debido a que los productos que abarcaban no se encontraban disponibles en las góndolas de los supermercados.
Capitanich reconoció que este problema persiste. ‘Hemos identificado problemas de logística y abastecimiento en algún tipo de productos‘, expresó.
Argentina es uno de los mayores exportadores mundiales de trigo, maíz y soja, además de otros productos agroindustriales.

