La imagen de la Virgen de “Nuestra Señora de las Malvinas”, que lleva dos años peregrinando por todo el país y que en 2013 fue bendecida en Roma por el papa Francisco, llegó anoche a Ushuaia para su entronización final que se producirá hoy 2 de abril.
La iniciativa generada en 2012 por vecinos de la capital de Tierra del Fuego, y motorizada luego por un grupo de excombatientes, llegó a su morada final después de que la imagen recorrió 20 provincias argentinas, viajó a la Base Marambio, en la Antártida argentina y hasta tuvo una etapa marítima cuando la imagen fue trasladada desde Buenos Aires a Mar del Plata, a bordo de la Fragata Libertad.
La imagen religiosa llegó a Ushuaia poco antes de la tradicional vigilia de excombatientes que se realiza en la llamada Carpa de la Dignidad, frente al Monumento a los Caídos en el conflicto bélico de 1982.
Hoy, durante el acto central por el 33 aniversario de la Guerra de Malvinas, a cargo de la presidenta Cristina Fernández, la Virgen será entronizada.
“La imagen será emplazada en una ermita especial, junto al cenotafio que también recuerda a nuestros héroes en la Plaza Islas Malvinas de Ushuaia”, ratificó Carlos Llamas, presidente del Centro de Ex Combatientes de Malvinas en Ushuaia, en referencia a los 649 soldados argentinos caídos en la Guerra del Atlántico Sur.
Por su parte, Carlos Bonetti, presidente de la Fundación Malvinas, recordó que se trata de una réplica de la Virgen de Luján llevada en 2009 al Cementerio de Darwin por integrantes de la Comisión de Familiares de Ex Combatientes.
El veterano de guerra explicó que a raíz de la iniciativa presentada luego, por un grupo de vecinos de Ushuaia ante el “Observatorio Cuestión Malvinas”, un organismo provincial multidisciplinario, se gestó la idea de instalar en la capital fueguina una imagen similar a la de Darwin.
Los veteranos locales se pusieron en contacto con los miembros de la Comisión de Familiares y, a su vez, con el entonces cardenal Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco, quien colaboró en las gestiones para que una réplica de la virgen fuera donada a los excombatientes el 8 de diciembre de 2012, en la Basílica de Luján.
“Fue entonces cuando decidimos que en lugar de trasladarla directamente a Ushuaia, la virgen debía peregrinar por todo el país. Logramos que mediante una advocación se la llamara ‘Nuestra Señora de Malvinas‘ y el entonces cardenal Bergoglio nos alentó para que comenzáramos el recorrido por el país”, relató Bonetti.

