�Dirigentes políticos despidieron ayer los restos de Julio César Strassera, fiscal emblema del juicio a las juntas militares de la última dictadura, y lo definieron como “uno de los hombres muy importantes de la democracia recuperada”, al destacar que “formó parte de un momento bisagra de la historia”.
El expresidente Eduardo Duhalde participó de la ceremonia íntima en la sala velatoria del barrio de Núñez (ciudad de Buenos Aires) y señaló en torno a Strassera que “la historia lo va a recordar como uno de los hombres muy importantes de la democracia recuperada”. Asimismo, reconoció en diálogo con TN que “en ese momento difícil, mi partido, el justicialismo, no entendió esa etapa y eso nos costó caro”, en referencia a los juicios impulsados contra los jerarcas militares de la última dictadura.
Temor
Por su parte, la exministra de la Alianza Graciela Fernández Meijide sostuvo que Strassera “fue en ese momento un fiscal que hizo comprender qué significa un fiscal. Un fiscal acusa en nombre de todos nosotros”. “Mucha gente se vio hablando a través de la boca de Strassera”, completó.
En declaraciones a C5N, admitió que el juicio a las juntas militares “daba temor, y seguramente él lo tuvo también”. Asimismo, destacó que el Gobierno haya decretado dos días de duelo por la muerte de Strassera, al señalar que el fallecido fiscal “se lo merecía” porque “formó parte de un momento de la historia que fue bisagra, cuando se recuperó la democracia”. Para Meijide, Strassera “formó parte de aquello que había prometido el gobierno democrático, que era no sólo la investigación sino el juicio” a los militares acusados por delitos de lesa humanidad, lo que “significó enfrentarse con una realidad a la que Argentina no estaba acostumbrada”, añadió.
Aplausos
Además de familiares, abogados y funcionarios judiciales, también participaron de la ceremonia el exvocero del gobierno alfonsinista José Ignacio López y la legisladora porteña María José Lubertino. Tras fuertes aplausos, los restos de Strassera fueron llevados al cementerio Jardín de Paz, en la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas.
Strassera, de 81 años, falleció el viernes pasado en un sanatorio del barrio porteño de Caballito, donde permanecía internado en terapia intensiva desde hacía diez días.
En la memoria de los argentinos ha quedado su alegato final en el histórico juicio a las Juntas Militares: “Quiero utilizar una frase que no me pertenece porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: nunca más”.
El proceso, conocido como el “Nuremberg argentino”, le granjeó reconocimiento internacional y concluyó con condenas a los máximos jefes militares de la dictadura (1976-1983). DyN

