El ex vicepresidente de Estados Unidos y Premio Nobel de la Paz 2007, Al Gore, pidió ayer cambiar las fuentes de energía basadas en carbono por otras renovables, a la vez que destacó el papel que juega Argentina en la discusión global sobre cambio climático. También resaltó la importancia de cambiar los actuales combustibles por otros con fuentes en la energía solar, la geotérmica (mediante el aprovechamiento del calor del interior de la Tierra) y la eólica (aire), en el marco de una charla ante empresarios en el Museo de Arte de la localidad de Tigre. En cuanto a los organismo internacionales, el ex vicepresidente norteamericano afirmó no ser "creyente en la capacidad de accionar del G-20 ni de Naciones Unidas, salvo cuando trabajan en conjunto los líderes mundiales en la Asamblea General de ONU o en el Consejo de Seguridad".

Del 7 al 18 de diciembre, mandatarios mundiales se reunirán en Copenhage, capital de Dinamarca, para debatir sobre el cambio climático y propondrán la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, compromiso al que se prevé se sumará Estados Unidos. Al respecto, Gore afirmó que Argentina "puede jugar un papel significativo" en la cumbre porque "es una de las economías más importantes de América. Su tradición ha sido y es respetada en el mundo entero".