Un nuevo tratamiento para el cáncer de ovario presentado en Argentina logra retrasar el crecimiento de los tumores en estado avanzado, según fuentes médicas. El cáncer de ovario es una de las enfermedades femeninas más comunes y se estima que en Argentina se detectan 2.000 casos por año y están afectadas nueve de cada 100.000 mujeres.
La cirugía del cáncer de ovario es el tratamiento que se utiliza para eliminar la mayor cantidad de tejido tumoral que sea posible. En las pacientes diagnosticadas con la enfermedad en etapa temprana, suele ser suficiente la cirugía.
Pero si la enfermedad está avanzada, los especialistas recomiendan la cirugía seguida de la quimioterapia. Liliana Zamora, oncóloga del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano, precisó en un encuentro sobre el tratamiento del cáncer de ovario realizado días atrás, que las estadísticas mundiales indican que ‘70 por ciento de los casos se diagnostican en estado avanzado‘.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó, según lo indicado en la reunión médica, una nueva droga que complementa el tratamiento en los casos avanzados en los cuales tras las cirugías y la quimioterapia, continúa el desarrollo de las células tumorales.
Este genérico denominado bevacizumab es el primero de una nueva generación de drogas antiangiogénicas, que evitan que los tumores reciban el aporte de sangre y nutrientes que necesitan para su crecimiento. Fuentes médicas aclararon que esta droga no destruye las células tumorales, sino que actúa bloqueando un mediador esencial para que los tumores puedan desarrollarse, retrasando su crecimiento.
La mayoría de las mujeres con cáncer de ovario avanzado suelen tener una recaída después del tratamiento inicial, por lo general dentro de los 15 meses posteriores al primer diagnóstico. Luis Fein, director de Investigaciones Clínicas del Instituto de Oncología de Rosario, explicó que ‘esas recaídas dependen del estadio de la enfermedad, de la velocidad de reproducción del cáncer y del éxito de la cirugía inicial‘.
Zamora indicó que estudios que se practicaron con este nuevo tratamiento demostraron que ‘al adicionar la nueva droga a la quimioterapia por cáncer de ovario, se prolongó de manera significativa la sobrevida libre de enfermedad‘. La especialista sostuvo que ‘cualquier patología que implique tratamientos con cirugías extensas y posteriores terapias sistémicas con quimioterapia, como lo es el cáncer de ovario, implica un cambio en la vida de la mujer‘.
Destacó que ‘todo se debe reacomodar en pos de los tratamientos que se deben cumplir, por eso poder retrasar el crecimiento de las células tumorales es un avance‘.
