Buenos Aires, 1 de marzo.- En un clima de algarabía, y bajo un cielo nublado, miles de militantes kirchneristas poblaron desde temprano la Plaza del Congreso para escuchar el discurso de Cristina Kirchner que dejó inauguradas este domingo las sesiones ordinarias del Congreso Nacional.

Un grupo de sanjuaninos también dijo presente y se apostó en la Plaza del Congreso. Se trata de los militantes de la Florería San Juan, encabezados por su dirigente provincial Paula Ochoa y su representante nacional Ezequiel Autpitz. También estuvieron los integrantes del Movimiento Evita de la provincia, quienes fueron movilizados por Fidel Ernesto Maric.

Con una fuerte presencia policial en las inmediaciones del edificio, y varias pantallas gigantes instaladas en la fachada del Congreso, desde pasadas las 10 y media la llegada de los simpatizantes empezó a intensificarse. Diferentes artistas populares amenizaron la espera a través del sistema de audio instalado para la ocasión. Dentro del recinto, la seguridad quedó a cargo de la Casa Militar y bajo el mando del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, una medida sin antecedentes en la historia parlamentaria.

Dentro del Congreso -restaurado desde 2012 por el presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez-, la jefa de Estado Cristina dio inicio al 133° período de sesiones ordinarias y habló ante la Asamblea Legislativa por octavo año consecutivo. Hizo un repaso de las políticas más significativas de su mandato ante legisladores e invitados, que este año serán cerca de la mitad que en años anteriores, algo que en los últimos días generó quejas de legisladores opositores.

En las adyacencias del Parlamento se dispusieron las principales agrupaciones kirchneristas, como La Cámpora, Unidos y Organizados, Tupac Amaru o Kolina, además de los principales intendentes del Conurbano bonaerense. Pasadas las 11 y cuarto, el ministro de Economía, Axel Kicillof, llegó al Congreso caminando acompañado por colaboradores por Avenida de Mayo, ante la euforia de los militantes que lo ovacionaron. El ministro saludó con sus brazos abiertos.

La Plaza estaba vestida de banderas con consignas kirchneristas, sobre todo "1M Todos con Cristina al Congreso", que fue una iniciativa de apoyo de la militancia kirchnerista tras la multitudinaria marcha del silencio del #18F en homenaje y pedido de justicia por la muerte del fiscal Alberto Nisman.

Patricio Mussi, intendente de Berazategui, se mostró entusiasmado con el discurso. "Es un día de fiesta. No podemos presionar a la Presidenta. Ella sabrá qué momento es el indicado y nosotros nos tenemos que ubicar en el lugar de la cancha en el que ella quiera jugar. Ella viene de una batalla en el que la quisieron condenar. Y ahora hablan mal del juez Rafecas. Cristina mostró una fortaleza enorme para levantarse. Y cada vez que le quisieron marcar la agenda, ella no lo permitió", explicó.

Por su parte, Martín Sabbatella, titular de la AFSCA, dijo sentirse muy contento y explicó: "Estoy feliz. Si hay una característica de este modelo es haber recuperado la alegría. Acá hay amor, entusiasmo y convicciones". Sobre el fallo de Rafecas a favor de Cristina en la causa por supuesto encubrimiento del Gobierno a los iraníes en el atentado a la AMIA (denunciado por el fiscal Alberto Nisman), dijo: "La sensación fue por fin de alguien le pone sensatez al asunto. Está claro que todo fue una maniobra". Por último, sobre la amenaza de la oposición de abandonar el recinto en caso de sentirse atacados por el oficialismo, acusó: "Tenemos una oposición que lo único que propone es enfrentar. No me extraña que la oposición tenga esas actitudes como levantarse del recinto. Esto es un abrazo militante a la Presidenta y otro del Pueblo al modelo".

Gabriel Mariotto, vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, explicó: "Tengo todas las expectativas, las mismas que tiene esta Plaza y también los ciudadanos. Venimos a escucharla con mucho afecto. Vamos a pelear para que haya unidad porque la unidad es uno de los valores principales que tiene el Frente para la Victoria". Y expuso que apoya al gobernador Daniel Scioli como candidato a las presidenciales "porque tiene mucha intención de voto". "Creo que es un buen candidato para las próximas elecciones", concluyó.
Gerardo Viercovich Fotografía

El presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, le respondió a Lilita Carrió al decir que "este es un acto institucional de la democracia" y que Cristina le habla a los 44 millones de argentinos. "Los poderes mediáticos y los financieros son los que intentan desestabilizar a este Gobierno", denunció. Al igual que el resto del Gabinete, habló de cara a las elecciones presidenciales de octubre y reiteró que "el kirchnerismo va a estar ubicado donde Cristina lo indique. Nosotros vamos a estar ahí atrás, donde ella disponga".

Milagros Sala, dirigente de la Organización Barrial Túpac Amaru, fue una de las que llegó temprano al Congreso y manifestó ante la prensa lo que significa este momento para ella. La dirigente defendió el modelo "popular y nacional" y dijo: "No fortalece ensuciar a la Presidenta.

Sala tildó la Marcha del Silencio como "opositora" y organizó una en Jujuy en defensa de la Presidenta. Aseguró que "tiene que haber justicia por Nisman", pero cuestionó que los jueces y los fiscales convoquen a una marcha cuando "ellos son los que tienen que determinar la justicia y los que tienen que investigar".

Por último, afirmó que Néstor Kirchner "dio la vida por nosotros, porque él no traicionó, no dejó sus convicciones en la escalera de la Rosada, al contrario, él todo lo que prometió hizo realidad en el sillón donde se ha sentado".

Por otro lado, Ignacio de Mendiguren, diputado del Frente Renovador, expresó que espera que "este discurso no profundice grietas sino que las una". Y añadió: "Hay que hablar de los problemas y que la gente opine, no nosotros". Sobre la muerte de Nisman, enfatizó que "hay que dejar que la Justicia actúe".