Un chico de 16 años resultó con heridas múltiples al detonar una bomba antigranizo cerca de su rostro mientras realizaba tareas de limpieza en un aserradero en el departamento de Tunuyán, a 80 kilómetros de la capital mendocina, donde hallaron y desactivaron otros siete aparatos, informó la Policía local.

Personal de la Brigada de Explosivos que inspeccionó el lugar encontró, desactivó y secuestró otros siete aparatos explosivos.

El tipo de bombas que accidentalmente hizo detonar el adolescente se empleaban antiguamente en la lucha antigranizo, pero ya no se usan porque fueron reemplazadas por aviones que se introducen y combaten esas formaciones en el núcleo de las tormentas, indicaron los especialistas.